martes, 8 de marzo de 2011

¡Basta de mentiras! (IX)

Masas

Dice el físico Richard Feynman: “Para buscar una nueva ley seguimos el proceso que detallaré a continuación. En primer lugar, hacemos una suposición sobre dicha ley. Luego calculamos las consecuencias de dicha suposición para ver qué implicaría esta ley si lo que hemos supuesto fuera correcto. A continuación, comparamos los resul¬tados del cálculo con lo que se produce en la naturaleza, mediante un experimen¬to o a través de la experiencia, es decir, lo comparamos directamente con lo que se observa, para ver si funciona. Si no concuerda con el experimento, entonces es falso. En esta afirmación tan sencilla está la clave de la ciencia. No importa lo maravilloso que nos parezca aquello que hemos supuesto. Tampoco importa lo ingeniosos que seamos, ni quién realizó la suposición, ni cómo se llama el que la formuló: si no concuerda con el experimento, es falso"

Comentario: “A continuación, comparamos los resultados del cálculo con lo que se produce en la naturaleza, mediante un experimento o a través de la experiencia, es decir, lo comparamos directamente con lo que se observa, para ver si funciona. Si no concuerda con el experimento, entonces es falso. En esta afirmación tan sencilla está la clave de la ciencia.”. Su argumento, señor Feynman, no deja de ser una falacia. Una cosa es lo que se produce en la naturaleza y otra el experimento basado en lo que se cree que sucede en la naturaleza. Un experimento no se proyecta desde una posición aséptica, vacía de ideas y prejuicios, al contario, todo experimento se inicia desde una idea previa sobre un hecho que se supone. Los experimentos no tratan de descubrir algo novedoso o desconocido, tratan de confirmar creencias o ideas previas. Si la interpretación científica de la naturaleza está equivocada, el experimento solo servirá para confirmar una idea, no la realidad de la naturaleza o del Universo. La realidad de las cosas es que las estrellas no son de naturaleza solar. Sin embargo los científicos basan sus experimentos en imaginar que lo son. De esta forma, todos los experimentos que los científicos llevan a cabo en materia cosmológica, persiguen el propósito de violentar la realidad natural para que los cálculos convaliden teorías y deseos previos. Eso, señor Feynman, no es hacer ciencia, es manipular y violentar la naturaleza para que esta se ajuste a los fines perversos de una ciencia falsa.

“En la ciencia todo consiste en modelos y predicciones, en hallar la manera de conseguir crear dentro de nuestras mentes una imagen de cómo funciona el universo y en encontrar el modo de efectuar cálculos que predigan lo que sucederá en determinadas circunstancias”

Comentario: “…en hallar la manera de conseguir crear dentro de nuestras mentes una imagen de cómo funciona el universo…” Claro, señor Feynman, pero la imagen que los científicos se han formado del Universo no corresponde con la realidad. Por tanto, no se están buscando las respuestas sobre el universo real, sino sobre un universo inventado y ficticio. Los científicos están confundiendo sus premisas y sus postulados y con ello están confundiendo a la sociedad internacional.

“Éste es un ejemplo impresionante del modo en que las leyes de la física se pueden aplicar en circunstancias bastante diferentes de aquellas en las que se investigaron cuando fueron descubiertas y subraya la importante diferencia que existe entre una ley y un modelo. Una ley, como la ley de la gravedad de Newton, es en realidad una verdad universal. Newton descubrió que todo objeto del universo atrae a cualquier otro objeto del universo con una fuerza que es proporcional a uno partido por el cuadrado de la distancia que separa a los dos objetos. Ésta es la famosa «ley de los cuadrados inversos». Se puede aplicar, como afirmó Newton, a una manzana que cae de un árbol y a la Luna en su órbita, siendo en ambos casos la gravedad de la Tierra la que ejerce la atracción. Se aplica también a la fuerza que mantiene a la Tierra en su órbita alrededor del Sol y a la fuerza que está haciendo que la actual expansión del universo sea gradualmente cada vez más lenta. Sin embargo, aunque esta ley es una verdad absoluta, el propio Newton no tenía ni idea de cuál era su causa: no tenía un modelo de la gravedad”

Comentario: Esta expresión no hace sino confirmar mi comentario anterior: los científicos dan por hecho que lo que algún personaje histórico imaginó, es cierto. Copérnico imaginó, erróneamente, que los planetas se movían alrededor del Sol. Confiando ciegamente en la certeza de este modelo planetario, otros “pensadores” dedicaron sus energías intelectuales en corroborar y confirmar dicho modelo erróneo sumando pruebas teóricas y matemáticas que ya han quedado refutadas. La ley sobre la fuerza proporcional al cuadrado de las distancias resulta de aplicación, solo y exclusivamente, en el caso de los satélites naturales que se mueven en el mismo sentido de giro de los planetas. Pero esta ley sobre la fuerza proporcional al cuadrado de las distancias se convierte en una ley de fuerza inversamente proporcional a la distancia sobre aquellos astros lejanos que se mueven en sentido contrario al giro de la Tierra o de los planetas (satélites retrógrados), como sucede en el caso del Sol, de los planetas y de las estrellas.

¿Cómo es posible que un astro lejano se mueva en órbita ejerciendo una fuerza inferior a la fuerza que se aplica sobre un astro cercano? Es cuestión de aplicar la Inteligencia, estúpidos. Los movimientos de los astros lejanos –todos los que pueblan el Universo, excepto la Luna- no están causados por una fuerza gravitacional central, sino que se mueven de forma natural tendiendo a realizar un movimiento rectilíneo (ver a continuación la primera ley de Newton). Por tanto, el movimiento de los astros ya viene dado, lo único que se precisa para que su movimiento rectilíneo cambie a curvilíneo es una fuerza mínima de freno en el sentido direccional y de atracción hacia la Tierra.

Lo que sucede a nivel de los astros, se puede explicar de muchas maneras. Una de ellas es la siguiente: las personas que han paseado por un puerto marítimo, habrán observado alguna vez como un marinero que se encuentra en el muelle, sujeta y tira del cabo atado a una embarcación que se mueve lentamente. La embarcación, que puede alcanzar un peso de 5.000 kg, se mueve en sentido rectilíneo, pero se ve forzada a cambiar su dirección con tan solo aplicar la fuerza de atracción ejercida por una persona que pesa 80 kg.

Veamos otro ejemplo: disponemos una plataforma horizontal de material pulido y con un espacio abierto en el centro, situada a una altura sobre el suelo de, más o menos, un metro (ver ilustración). En dicha plataforma colocamos un objeto esférico, también pulido, de unos 100 kg, y enganchado a un cable fino de acero, similar al martillo que lanzan los atletas en las competiciones deportivas. Si en el espacio central abierto se coloca un atleta sujetando el extremo del objeto, la fuerza que necesita ejercer el atleta para que el objeto esférico se mueva en círculos sobre la plataforma será una fuerza considerable (A). Ahora bien, si aplicamos al objeto esférico un movimiento rectilíneo sobre la plataforma, de forma tangencial a la situación central del atleta, la fuerza que este necesitará ejercer para cambiar el movimiento rectilíneo en movimiento curvilíneo, será mínima (B). Ya no necesita ejercer una fuerza considerable para obligar al objeto a moverse en círculos: el objeto realiza el movimiento de forma natural. Por tanto, la fuerza que deberá ejercer será la fuerza centrípeta mínima para que el movimiento rectilíneo pase a ser un movimiento curvilíneo. Es una mecánica inteligente y racional basada en la ley del mínimo esfuerzo. No es necesaria la fuerza “bruta” para que los astros se muevan en órbitas, tan solo es necesario ejercer una fuerza simple, pero inteligente. Este principio de economía en la fuerza, se aplica igualmente con el Sol. La luz que emiten los astros que brillan en el cielo nocturno, no proviene de sus naturalezas solares, sino que su origen se encuentra en la luz que emite el único Sol existente en el Universo, y que es reflejada en las superficies gaseosas o heladas de los astros estelares. Se trata de aplicar la inteligencia, estúpidos científicos.

Apuntes breves sobre las leyes de Newton aplicadas al movimiento

Sobre la primera ley

¿Cuál es la relación entre fuerza y movimiento? Para empujar un objeto por una mesa a velocidad constante, se necesita la fuerza de la mano, solo para equilibrar la fuerza de fricción. La fuerza de empuje es de igual magnitud que la fuerza de fricción, pero tienen direcciones opuestas, y por lo tanto, la fuerza neta sobre el objeto, que es la suma vectorial de las dos fuerzas, es cero. Su enunciado es:

  • Todo cuerpo continúa en su estado de reposo o de velocidad uniforme en línea recta a menos que una fuerza neta que actúe sobre él lo obligue a cambiar ese estado.
Comentario al enunciado: Efectivamente, tanto el Sol, como los planetas y las estrellas seguirían su marcha en línea recta si sus trayectorias rectilíneas no se vieran frenadas por la fuerza de atracción centrípeta que ejerce la Tierra. Fuerza de atracción terrestre que les obliga a cambiar su estado natural rectilíneo para cambiar al estado curvilíneo. Como ya he expresado en otras entradas, el Universo no se rige por la fuerza bruta, sino por la fuerza inteligente o por la ley del mínimo esfuerzo. Los astros lejanos: el Sol, los planetas y los astros estelares, no se están trasladando arrastrados por la fuerza gravitacional de un objeto centralizado que les obliguen a realizar sus movimientos orbitales, sino que estos se producen al interferir e interponerse en sus trayectorias naturales y rectilíneas la fuerza de la Tierra que se ejerce tanto de forma tangencial en sentido contrario a la marcha natural de los astros, como de forma centrípeta. Y si la fuerza de freno y centrípeta que ejerce la Tierra sobre los astros lejanos les obliga a cambiar su estado rectilíneo, la fuerza de arrastre rotacional que ejerce la Tierra en su proximidad espacial obliga a la Luna a moverse en dirección contraria a la natural: oeste-este. Podemos representar este argumento de la forma suguiente:


Sobre la segunda ley

¿Qué sucede si una fuerza actúa sobre un cuerpo? Obviamente el estado espacial del cuerpo cambia. Una fuerza neta que actúa sobre un objeto puede hacer que aumente su velocidad, o si está en dirección opuesta a la del movimiento, reducirá la velocidad. Si la fuerza neta obra de un lado sobre el objeto en movimiento, cambia la dirección y la magnitud de la velocidad. Así, una fuerza neta origina una aceleración.

¿Cuál es la relación entre aceleración y fuerza? Si se empuja un carrito vacío de mercado con la misma fuerza que se ejerce cuando está lleno de mercancía, se verá que acelera con mucha mayor rapidez. Mientras mayor es la masa, es menor la aceleración si la fuerza neta es la misma. La relación matemática, como decía Newton, es que la aceleración de un cuerpo es inversamente proporcional a su masa. Se ha visto que esas relaciones se puede resumir como sigue:

  • La aceleración de un objeto es directamente proporcional a la fuerza neta que actúa sobre él, e inversamente proporcional a su masa. La dirección de la aceleración es la misma de la fuerza neta aplicada.
Comentario al enunciado: Este enunciado de Newton hace referencia a las relaciones domésticas y cotidianas entre una masa y su aceleración. Pero lo que Newton ignoraba es que las leyes en el espacio cósmico se reducen a la simplicidad o a la ley del mínimo esfuerzo. Los planetas no se mueven en sus órbitas por el efecto de una fuerza gravitacional ejercida por un objeto centralizado, sino por el efecto inteligente de una fuerza centrípeta que se ejerce sobre el movimiento rectilíneo. Si según la mecánica de Newton, para mover circularmente, con más o menos rapidez, un objeto de 30 kg se precisaría la fuerza de un atleta con una masa muy superior a dicho objeto, según la nueva mecánica, para cambiar el estado natural rectilíneo del objeto por uno curvilíneo, bastaría con ejercer la fuerza de un niño. El movimiento rectilíneo de los astros lejanos ya existe de forma natural, lo único que se precisa es ejercer la fuerza mínima y suficiente para obligarles a cambiar su estado.

La segunda ley de Newton del movimiento la podemos escribir como sigue:

         F
a ∞ ------ Luego, F = ma
         m

donde a representa la aceleración, m la masa y F la fuerza neta. Ahora bien, esta ley, lejos de ser racional, resulta un absurdo. En la relación Tierra-Luna, la fuerza resultante de esta ecuación es una fuerza inferior a la masa de la Luna, lo que contradice la realidad de los hechos cotidianos: usted no puede empujar o levantar un objeto si no ejerce una fuerza superior al peso o a la masa del objeto. Nunca podrá empujar o levantar un objeto si la fuerza que ejerce es inferior a la masa o al peso del objeto. Es puro sentido común.

Esta segunda ley de Newton relaciona la descripción del movimiento con la causa del mismo, que es la fuerza. Según esta ley, la fuerza es una acción capaz de acelerar un objeto. Cuando la masa está en kilogramos y la aceleración en metros por segundo al cuadrado, la unidad de fuerza se llama newton (N) Entonces, un newton es la fuerza necesaria para impartir una aceleración de 1 m/s^2 a una masa de 1 kg. Por lo tanto, 1 N = 1 kgm/s^2.

Sobre la tercera ley

La tercera ley de Newton del movimiento describe en forma cuantitativa como afectan las fuerzas al movimiento. Las observaciones cotidianas sugieren que una fuerza que se aplica cualquier objeto siempre se aplica mediante otro objeto. Una persona empuja un carrito, un martillo empuja a un clavo, un imán atrae a una pieza de hierro, etc. En cada uno de esos casos, un objeto ejerce la fuerza y otro objeto la siente. El enunciado de esta tercera ley dice:

  • Siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre otro objeto, el segundo ejerce una fuerza igual y opuesta sobre el primero.
Comentario al enunciado: ¿”Siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre otro objeto, el segundo EJERCE una fuerza igual y opuesta sobre el primero”…o “Siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre otro objeto, el segundo OPONE una fuerza igual y opuesta sobre el primero”? Observen que he trasmutado el verbo ejercer por el verbo oponer. No es lo mismo oponer que ejercer. Yo ejerzo una fuerza cuando empujo, arrastro, empujo o levanto un objeto, o sea, cuando estoy ejerciendo una acción voluntaria de fuerza. Ejercer es un acto de acción propia del sujeto, o del objeto que permanece pasivo en el suelo, en una estantería,… y oponer es un acto pasivo del objeto o del sujeto en contra de una fuerza. Cuando ejerzo una fuerza empujando la pared, la pared se opone con la misma fuerza que ejerzo contra ella. Si ejerzo una fuerza contra un mueble, el mueble no ejerce fuerza alguna, se opone a la fuerza. Y se opone hasta que la fuerza del sujeto es superior a la fuerza de oposición del mueble. Si la fuerza que ejerce el mueble fuese igual y opuesta a la fuerza que ejerce el sujeto sobre el mueble, el sujeto NUNCA podría mover el mueble, ya que en la medida en que aumentamos la fuerza sobre el mueble para levantarlo o arrastrarlo, el mueble ejercería la misma fuerza “igual y opuesta”. Con lo cual llegamos al absurdo de que según el enunciado de Newton, los objetos resultarían inamovibles. Y si trasladamos el significado del enunciado de Newton al terreno astronómico, no se movería en órbita ningún astro por la fuerza gravitacional del Sol, ya que la fuerza que ejercería el Sol sería contrarrestada de forma “igual y opuesta” por los planetas. Esta percepción, errónea, de Newton sobre el movimiento, hace referencia, solo y exclusivamente, a las acciones cotidianas y domésticas, y no se corresponde con las acciones que tienen lugar en el espacio astronómico.

Dinámica del movimiento circular uniforme

Según la segunda ley de Newton (F = ma), un objeto que acelera debe tener una fuerza neta actuando sobre él. La magnitud de la fuerza necesaria se calcula empleando la segunda ley de Newton, F = ma, empleando el valor de la aceleración centrípeta, ac = v^2/r, y F debe ser la fuerza total, o neta:

                        v^2
F = mac = m -------
                         r
La ley de Newton sobre la gravitación universal

Según la tercera ley de Newton, cuando la Tierra ejerce su fuerza de gravitación sobre un objeto como la Luna, ese objeto ejerce una fuerza igual y opuesta sobre la Tierra. Debido a esa simetría, pensaba Newton, la magnitud de la fuerza de gravedad debe ser proporcional a las dos masas. Entonces

          mT mP
F ∞ -----------
             r^2
donde mT es la masa de la Tierra y mP la masa de un planeta o de un astro, y r la distancia del centro de la Tierra al centro del objeto.

Examinando las órbitas de los planetas, Newton llegó a la conclusión de que la fuerza necesaria para sujetar a los planetas en sus órbitas también parece disminuir según el inverso del cuadrado de sus distancias al Sol. Esto le llevó a creer que también la fuerza de gravitación es la que actúa entre el Sol y cada uno de los planetas para mantenerlos en sus órbitas. Por ello propuso la ley de la gravitación universal, que se enuncia como sigue:

  • “Toda partícula en el universo atrae a cualquier otra partícula con una fuerza que es proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellas. Esa fuerza actúa a lo largo de la línea que une las dos partículas”.
Lo que declara Newton en esta tercera ley hace referencia a la fuerza radial que se ejerce entre los centros de dos cuerpos. Ninguna de sus leyes hace referencia a la fuerza tangencial que un astro central ejerce sobre sus lunas o satélites.

La magnitud de la fuerza de gravitación se puede escribir como sigue:

               m1m2
F = G -------------
                r^2

El valor de G fue descubierto por H. Cavendish mediante un experimento con dos esferas, intentando buscar la densidad de la Tierra. Su valor aceptado hoy es:

G = 6,673•10^-11 N•m^2/kg^2

La Inteligencia y la Razón en el Universo Geocéntrico

“Un objeto se mueve en línea recta si la fuerza neta sobre él actúa en la dirección de su movimiento, o bien es cero. Si la fuerza neta obra en un ángulo con la dirección del movimiento en cualquier momento, entonces el objeto se mueve en una trayectoria curva”. Este es el principio general que rige en los cuerpos planetarios y estelares del Universo Geocéntrico.

Sobre la aceleración centrípeta en la Tierra

La aceleración centrípeta en la superficie de la Tierra, ac, surge de

              2π rad
fc = (-------------- )^2 • rT = 0,03373 N
            86.400s

Donde rT representa al radio terrestre en metros = 6.378.198 m. NOTA: esta fuerza centrípeta corresponde a la aceleración centrípeta que surge de aplicar la velocidad de giro en el ecuador terrestre, según el período del día solar = 463,83m/s.

             v^2
ac = ------------ = 0,03373 m/s^2
              rT

Y según la velocidad de giro en el ecuador correspondiente al período del giro completo o día geocéntrico = 462,56m/s, la aceleración centrípeta será de 0,03354 m/s^2. Y aplicando la velocidad de giro terrestre en el ecuador según el período del día solar, la aceleración centrípeta resulta ser de 0,0339m/s^2.

Se puede comprobar que la aceleración centrípeta de la Tierra es una magnitud fundamental que forma parte de muchas formulaciones y constantes que hacen referencia a la fuerza (ver pruebas en otras entradas).

Según la nueva y verdadera mecánica universal, puede enunciarse:

“Todos los satélites naturales o cuerpos menores que se encuentran en distancias próximas a sus planetas respectivos, son sujetados por la fuerza gravitacional y obligados a orbitar en el sentido del giro planetario, con una fuerza que es proporcional a sus masas por sus velocidades orbitales elevadas alcuadrado”


“Todos los planetas y cuerpos estelares que se encuentran en distancias lejanas, intentan seguir una trayectoria rectilínea que cambian a curvilineas por la fuerza de atracción centrípeta que ejerce sobre ellos la Tierra. Para estos cuerpos lejanos la fuerza que ejerce la Tierra es proporcional a sus masas por sus velocidades orbitales. Se descubre así, que las masas son inversamente proporcionales a la distancia”


“Debe entenderse que las velocidades inversamente proporcionales a la distancia para el caso de los satélites en distancias próximas al planeta, lo son con referencia a un punto o demarcación lineal y espacial que marca las direcciones orbitales opuestas. Una vez sobrepasada la distancia que marcaría una velocidad próxima a cero, respecto al punto de la demarcación espacial, la velocidad orbital aumentaría de forma proporcional a la distancia”

Masas

Las masas de los cuerpos planetarios, estelares y del Sol, según la nueva física geocéntrica, pueden hallarse con total fiabilidad mediante diversos procedimientos metódicos y matemáticos. Pero este medio de expresión como es el blog, con posibilidades limitadas para un desarrollo exhaustivo de formulaciones matemáticas, me obliga a exponer las conclusiones del método más sencillo, claro y sucinto en materia matemática. Obviamente, estoy abierto a responder y ampliar los datos a cuantas preguntas me sean planteadas sobre este tema. Pero antes es preciso conocer los nuevos datos fundamentales de los astros que servirán de prueba:

mT = Masa de la Tierra = 2,99•10^24 kg
rT = Radio ecuatorial de la Tierra = 6.378.198 m
rL = Radio medio Tierra-Luna geocéntrico = 254.700.000 m
vL = Velocidad orbital media de la Luna en dirección oeste-este = 576,6 m/s
rS = Radio medio Tierra-Sol geocéntrico = UA = 97.682.000.000 m = 97,682•10^-9 m
vS = Velocidad orbital media del Sol en dirección este-oeste = 19.450 m/s
rJ = Radio medio Tierra-Júpiter geocéntrico = 2,7 UA
vJ = Velocidad orbital media de Júpiter en dirección este-oeste = 105.000 m/s
rST = Radio medio Tierra-Saturno geocéntrico = 4,6 UA
vST = Velocidad orbital media de Saturno en dirección este-oeste = 180.000 m/s
rAC = Radio medio Tierra-Alfa Centauro geocéntrico = 17,9 UA
vAC = Velocidad orbital media de Alfa Centauro = 696.000 m/s

En primer lugar

                         rT•rS•2
(vS)^2•rS = -----------------
                   0,03373 m/s^2

En segundo lugar

                               rL•(vL)^2•0,0339 m/s^2                                  mT
Masa de la Luna = ----------------------------- = (rL)^2·(vL)^2·2 = ------------
                                                G                                                 69,5

En el caso de los satélites naturales que se ven obligados a orbitar en el sentido de giro de su planeta, como es el caso de la Luna, la fuerza de arrastre que origina la velocidad orbital del satélite hay que elevarla al cuadrado. Sin embargo en el caso de los cuerpos lejanos que mantienen su dirección natural, la fuerza gravitacional que se ejerce sobre aquellos solo tiene el propósito de modificar su marcha rectilínea por una curvilínea. Por tanto, la velocidad orbital de los cuerpos lejanos está originada por el propio movimiento natural y no por la acción de una fuerza de arrastre, como ocurre en el caso de la Luna. Por consiguiente la formulación para el Sol es la siguiente:

                           rS•vS•0,0339 m/s^2              mT
Masa del Sol = --------------------------- = ---------------
                                       G•2                           6,2

Para hallar las masas de los cuerpos planetarios y estelares se toma como constante el producto del radio Tierra-Sol, por el cuadrado de la velocidad orbital del Sol = 3,695•10^19 N

                            3,695•10^19 N•0,03373 m/s^2       mT
Masa de Júpiter = ----------------------------------- = -----------
                                            G•vJ•2                          33,5

                             3,695•10^19 N•0,03373 m/s^2       mT
Masa de Saturno = ------------------------------------ = -----------
                                          G•vST•2                            58

Y así, sucesivamente, se descubren las masas de todos los cuerpos planetarios y estelares

                                                       3,695•10^19 N•0,03373 m/s^2        mT
Masa de la estrella Alfa Centauro = ------------------------------------ = -----------
                                                                       G•vAC•2                        221

Conociendo que la masa de la Tierra es igual a:

rL·v^2·2·1,1759
---------------------- = 2,98·10^24 kg
          G

Conociendo la masa de la Luna y las velocidades orbitales de los planetas o de los cuerpos estelares, mediante una simple formulación confirmamos las masas de los planetas. Ejemplo para hallar la masa del Sol:

     mL·v^2              4,3·10^22 kg·(576,5m/s)^2      mT
---------------------- = ------------------------------ = ----------- 
  2·1,1759·v Sol                    v Sol                      6,24

NOTA: Según la nueva mecánica universal geocéntrica, se descubre que la masa del planeta Saturno es algo superior a la masa de la Luna, lo que indica que una cosa es el volumen gaseoso del planeta, y otra su masa concentrada en su núcleo pétreo o consistente. Además, las masas decrecientes de los cuerpos estelares, demuestran que son simples esferas gaseosas o rocas heladas, taly como queda patente en las fotografías conseguidas de las estrellas Mira y Altair.

La distancia de un astro planetario con una masa igual a la de la Luna, es igual a

A partir de esta distancia, todos cuerpos planetarios y estelares, tienen masas inferiores a la de la Luna. En esta expresión quedan incluidas las galaxias, que no son otra cosa que pequeños planetas rodeados de meteoritos, polvo y gas que forman los brazos espirales. Una galaxia tiene la misma estructura que el planeta Saturno con los anillos. Y sus brazos espirales se forman como consecuencia de la distancia: cuanto más lejos se encuentra el planeta, más rápida es su velocidad orbital y más rápido gira sobre su eje arrastrando en el sentido del giro a los “anillos” o partículas de polvo y gas que forman las espirales.

2 comentarios:

Sergio dijo...

El señor de esta dirección:

http://retoalaciencia.blogspot.com/

El afirma que no hay nadie que lo pueda hacer cambiar de opinión.
Tu te animarias a revatirle sus argumentos?

Antonio Ruiz Palacín dijo...

Hola Sergio:

No veo que es lo que tengo que rebatirle. Si está contra la ciencia moderna establecida, comparte lo que vengo demostrando: que la ciencia moderna es un cúmulo de falsedades históricas.

Un cordial saludo