martes, 1 de marzo de 2011

¡Basta de mentiras! (IV)

Estrellas: naturalezas y distancias

En la entrada anterior, "Reiniciando el blog III", se mencionaba que las estrellas: todos los objetos que brillan en el cielo nocturno, se han venido catalogando históricamente como “fijas” y “errantes”. El por qué de esta definición ya ha quedado explicado, pero volvemos a hacerlo. Cuando en la antigüedad los astrónomos observaban el cielo nocturno a diario y durante meses anotando las posiciones de los astros, acababan apreciando que unas pocas estrellas mostraban un desplazamiento lateral respecto a la posición de otra u otra estrellas “fijas”: eran las estrellas errantes (planetas). Además de los planetas existentes, en la modernidad se continúan buscando nuevos planetas mediante el uso tecnológico de la fotografía. El método que se utiliza consiste en fotografiar parcelas o regiones del cielo en una fecha determinada y repetir la toma de fotografías en la misma región del cielo pasadas unas semanas. Entonces se comparan ambas imágenes fotográficas para comprobar si en la segunda toma fotográfica alguna de las estrellas se encuentra desplazada de su posición en la primera toma. Veamos un ejemplo gráfico:


Imagine que la figura A, representa la fotografía de un espacio o región del cielo nocturno, tomada el día 1 de marzo. La figura B, el mismo espacio o región del cielo, tomada el día 1 de abril. Observe con atención la fotografía. ¿Aprecia algún cambio significativo? No se esfuerce, no puede apreciar nada porque ambas “fotografías” se mantienen iguales. Ahora observe con atención las “fotografías” C y la D de la fila central. ¿Aprecia algún cambio en las estrellas? Ahora sí se aprecia un cambio: la estrella señalada con la flecha roja (D inferior izquierda) se encuentra desplazada hacia el este respecto a su posición anterior en C. Esta estrella sería considerada por los astrónomos como un nuevo planeta. Pero, ¿este planeta o estrella errante se está desplazando hacia el este? Nada de eso. Lo que sucede es que todas las estrellas se están movimiento conjuntamente hacia el oeste (este fenómeno es la causa de que parezcan hallarse quietas o ”fijas”) y algunas lo hacen con una velocidad inferior a la del conjunto estelar, lo que origina la errónea apariencia de que la estrella errante: el planeta, se mueve en sentido contrario. En realidad todo el conjunto estelar realiza una revolución completa en el período “singular” de medio año. Precisamente este singular período de revolución de las capas estelares, es el que ha venido confundido a todos los astrónomos en todas las épocas históricas. Como consecuencia de este movimiento orbital al unísono del conjunto estelar, se descubre que sus velocidades orbitales son directamente proporcionales a la distancia. Y no solo eso, se descubre igualmente que las velocidades en los giros sobre sus respectivos ejes, aumentan de la misma forma: a mayor distancia,mayor velocidad de giro.

Estos argumentos y explicaciones por sí solos no dejan de ser otra cosa que hipótesis más o menos "novedosas". Por eso deben ser refrendados con la aportación de nuevos datos. Y esos datos se aportan de dos frentes: la paralaje y la fotografía. La paralaje es un procedimiento trigonométrico utilizado por los astrónomos para establecer objetos situados a grandes distancias. La paralaje es el desplazamiento que presenta un objeto lejano respecto a otro, observado desde dos momentos o situaciones distintos. Si usted levanta el dedo pulgar con el brazo extendido dirigido hacia una pared y mira al dedo alternando el cierre de los ojos, comprobará que el dedo parece desplazarse respecto a la pared del fondo: ese pequeño desplazamiento del dedo respecto al fondo es la paralaje. Pues bien, el desplazamiento que observamos al alternar al cierre de cada ojo, es lo que sucede cuando se observa una estrella desde dos situaciones espaciales distintas: la distancia entre los ojos equivale a la distancia de base que separa las dos observaciones realizadas de una misma estrella respecto a las estrellas de fondo. Entonces, ¿cuál es la distancia real que servirá de base en una paralaje? En la creencia de que la Tierra se traslada en órbita alrededor del Sol, los astrónomos tomaron la paralaje de una misma estrella con el intervalo temporal de seis meses, creyendo que la observación la realizan desde dos posiciones opuestas de la órbita terrestre. Considerando que los astrónomos toman como base la Unidad Astronómica: 150 millones/kms, la distancia a las estrellas estudiadas con este método se deducen “astronómicas”. Y claro, si un objeto “fijo” que brilla en el cielo nocturno se encuentra a años/luz, infieren que el brillo tiene que ser emitido por un astro con luz propia: un astro solar. Por tanto, la conclusión científica es que las estrellas “fijas” son astros solares. A partir de esta conclusión se elaboran todo tipo de teorías astrofísicas y cosmológicas a cual más absurda y demencial.

Recordemos de nuevo el texto siguiente:

"En 1.718, el astrónomo inglés Edmund Halley, que trabajaba para realizar unas determinaciones telescópicas de la posición de varias estrellas, descubrió que tres de las estrellas más brillantes, -Sirio, Proción y Arturo- no se hallaban en la posición registrada por los astrónomos griegos. El cambio resultaba demasiado grande para tratarse de un error. Halley llegó a la conclusión de que las estrellas no se hallaban fijas en el firmamento. El movimiento propio es muy lento y tan imperceptible que hasta el uso del telescopio, parecían encontrarse fijas.

En 1.830, el astrónomo alemán Friedrich Wilhen Bessel empleó un aparato recientemente inventado, al que se dio el nombre de heliómetro (medidor del Sol) por haber sido ideado para medir el diámetro del Sol. Bessel lo empleó para calcular la distancia entre dos estrellas. Anotando cada mes los cambios producidos en esta distancia, logró medir el paralaje de la estrella llamada 61 del Cisne. Y escogió esta estrella porque mostraba, con los años, un desplazamiento importante en su posición, respecto a las estrellas de fondo, lo cual significaba que se hallaba más cerca que las otras. En sus observaciones durante un año, informó que la estrella 61 del Cisne tenía un paralaje de 0,31 segundos de arco (0,31”) Este paralaje, observado con el diámetro de la órbita de la Tierra como línea de base, significaba que la 61 del Cisne se hallaba a 103 billones de kilómetros de la Tierra.

Dos meses después del éxito de Bessel, el astrónomo británico Thomas Enderson informó sobre la distancia que nos separa de la estrella Alfa de Centauro. Se puso de manifiesto que Alfa de Centauro tenía un paralaje de 0,75”, o sea más de dos veces el de la 61 del Cisne. Por lo tanto Alfa de Centauro se hallaba mucho más cerca de nosotros. Es nuestro vecino estelar más próximo.”

Sin embargo la naturaleza de las estrellas “fijas”, las nebulosas y las galaxias, es otra muy diferente (Conviene recordar, para la comprensión del nuevo sistema geocéntrico, que las capas radiales ocupadas por las estrellas, realizan una revolución completa en medio año y en el mismo sentido direccional que el Sol). El grave error consiste en haber tomado como distancia de base en los cálculos trigonométricos un dato ficticio derivado de un sistema planetario heliocéntrico falso: la Unidad Astronómica. Falso porque no es la Tierra la que se está desplazando alrededor del Sol, sino que es éste el que se desplaza alrededor de la Tierra que gira sobre su eje. Y como en la Tierra medimos los días naturales por el Sol, el comienzo de cada día solar tiene lugar –no podría ser de otra forma- cuando sale el Sol por el este. Pero si el Sol está revolucionando alrededor de la Tierra, significa que cada día el Sol se desplaza casi un grado hacia el oeste en su órbita. Esto significa que cada día solar a la Tierra le falta casi un grado para completar su giro. Dicho de otra forma: la localidad geográfica de un observador se encuentrará situada al cabo de seis meses de días solares a unos 180 grados de la posición que ocupaba seis meses antes. Esta nueva mecánica terrestre y solar, origina la apariencia de que el observador se encuentra en el lado opuesto de la “órbita”, cuando en realidad tan solo se ha desplazado sobre la superficie terrestre la distancia equivalente al diámetro de la Tierra (ver ilustración).


Según esta nueva mecánica es claro y evidente que al cabo de seis meses tanto un meridiano, como el observador, han quedado posicionados unos 180º hacia el oeste de su posición inicial sobre la superficie de la Tierra y observando a la misma estrella que ha revolucionado unos 360º. Por lo tanto la medida o el radio para hallar la distancia a la estrella en cuestión, NO es la Unidad Astronómica, sino el radio terrestre, por lo cual las distancias estelares más próximas a la Tierra quedan reducidas, en general, en unas

                                                         149.600.000 kms UA
 --------------------------- = 23.454,9 veces
                                                          6.378,198 kms = rT

Disminución en la distancia de la estrella más cercana a la Tierra: Alfa Centauro, cuyo paralaje es de unos 0,754”, que surge aplicando la fórmula siguiente:

           1.296.000”              1                                                          1
Dist. =(---------------) rT-----------= 206.264,8” • 6.378,198 kms------------ = 1.745.000.000 kms
                 2 pi               0,754”                                                    0.754”

                                                                   4,326 años/luz      86.400s • 365,25d • 4,326 • c
1.745.000.000 kms = ------------------------ = ------------------------------------
                                                                       23.454,9                            23.454,9

NOTA: La paralaje de las estrellas más cercanas, como es el caso de Alfa Centauro, podría no corresponder exactamente con la distancia mencionada. Dado que la Tierra no se está trasladando alrededor del Sol, sería necesario conocer la latitud geográfica desde donde se realizó la medición. Considerando que la paralaje de Alfa centauro haya sido tomada en una latitud de unos 45º, la distancia media a dicha estrella sería de unas 20 UAG. Distancia que continuaría confirmando la naturaleza planetaria de las estrellas.

La consideración de ambas distancias a la estrella deja al descubierto que:

¡¡ LAS ESTRELLAS NO PUEDEN SER ASTROS
 CON LUZ PROPIA !!

Como ven, el cambio de sistema mecánico y planetario trae consigo un nuevo y trascendental conocimiento de la realidad universal. Tanto es así, que tanto el cambio en las distancias estelares, como su naturaleza se ven refrendados por la propia actividad científica de los astrónomos. En efecto, en el año 2007 un equipo de astrónomos utilizaron varios telescopios de forma conjunta para poder captar la imagen fotográfica superficial de una estrella. Consiguieron fotografiar la superficie de dos estrellas “clásicas”: Altair y Mira (vean las fotografías). Leamos las impresiones y explicaciones de los científicos ante lo que no se esperaban:

“Empleando cuatro telescopios, un equipo de astrónomos ha capturado una imagen de Altair, una de las estrellas más próximas a la nuestra. Hasta ahora, los científicos podían obtener datos de las estrellas cercanas, pero no imágenes en las que su apariencia se percibiera con cierto nivel de detalle. Incluso con los telescopios más grandes, las estrellas suelen parecerse a los puntos de luz que todos vemos cuando observamos el cielo nocturno.

Poder ver tan "de cerca" a Altair está ayudando a responder algunas preguntas sobre las estrellas, y también planteando otras, sobre todo cuando los investigadores comparan los modelos asumidos desde hace bastante tiempo, con las nuevas observaciones.

Por ejemplo, Altair gira rápidamente sobre sí misma(1), y esta rotación tan veloz es un rasgo que también posee la estrella Vega. Altair gira tan deprisa, aproximadamente a unos 300 kilómetros por segundo en su ecuador(2), que su forma se distorsiona: la estrella es un 22 por ciento más ancha que alta. Las nuevas mediciones con el conjunto de telescopios han confirmado su forma oblonga. Sin embargo, han mostrado patrones de distribución de temperaturas en la superficie diferentes a los predichos por los modelos.

Altair es una de las estrellas más cercanas en nuestro vecindario cósmico; está a tan sólo unos 15 años-luz de distancia. Ante el éxito de estas observaciones, los investigadores esperan en un futuro cercano obtener imágenes de otras estrellas algo más distantes, entre ellas Vega”.

(1) Tanto la rotación, como la traslación rápida de los planetas denominados “estrellas”, está predicho en la nueva teoría geocéntrica.

(2) Esta velocidad de giro, se encuentra en los límites de la velocidad crítica para romper la fuerza gravitacional y convertirse primero en una supernova y después en una nebulosa.


“WASHINGTON.- El satélite Galaxy Evolution Explorer (Galex) de la NASA ha descubierto una estela extraordinariamente larga, parecida a la de un cometa, procedente de la estrella Mira. Los responsables de la investigación coincidieron en que "nunca se ha visto algo similar alrededor de una estrella". La estela que arrastra Mira mide 13 años luz; es decir, tres veces la distancia que separa el sol de su estrella más cercana, alfa-centauro. Sin embargo, la estela nunca había sido observada porque sólo brilla en la luz ultravioleta.

La estrella no es ninguna desconocida en el firmamento. Fue descubierta en 1596 por el astrónomo alemán David Fabricius. Su nombre deriva del latín, y significa 'maravilloso'. Esto hace que el descubrimiento sea aún más sorprendente. A decir de Mark Seibert, uno de los descubridores de la estela, "es simplemente increíble descubrir una característica tan importante de un objeto que se conoce, y ha sido estudiado, desde hace 400 años". El investigador principal de Galex, Christopher Martin afirmó que "me quedé impactado cuando vi una estela tan inesperada como enorme, detrás de una estrella tan conocida".

Por ahora no existe una explicación. "Éste es un fenómeno completamente nuevo para nosotros y todavía tratamos de entender la física que implica", dijo Seibert, quien adelantó que la NASA va a estudiar con detenimiento la estela.

Mira forma parte de un sistema binario formado por dos estrellas: 'Mira A' -que es la que arrastra la estela- y 'Mira B'. La primera es una gigante roja que se mueve a gran velocidad, a 130 kilómetros por segundo; "inusualmente más rápido" que otras gigantes rojas, explicó Martín.”

NOTA: Si la estrella presenta una estela, resulta evidente que la estrella se está moviendo a gran velocidad, hecho este que predice la nueva teoría mecánica geocéntrica.