Sr. Juan Manuel de Prada:
En su artículo titulado “La caída de Babilonia”, publicado en ABC el pasado día 6 de agosto, desarrolla usted una interpretación sui géneris sobre algunas citas del Libro del Apocalipsis. Interpreta usted que la Babilonia apocalíptica hace referencia al imperialismo internacional del dinero. Craso error interpretativo. Toma un texto de aquí y otro de allá y cree haber entendido su significado. Lo mismo que a usted, les ocurre a otros muchos: abren la Biblia y la leen con vanidad y orgullo intentando hallar respuestas. “Yo os haré comer ajenjo y beber adormileras”, dice Yavé. La humanidad está dormida ante la situación de crisis internacional. No entiende que estos sucesos de caos y desorden internacional que está viviendo la humanidad han sido profetizados y que son señales de próximos acontecimientos trascendentales que se avecinan. Por eso, para conocer la interpretación correcta de los textos sagrados es preciso adoptar una actitud sumisa para con Dios. De otro modo, todo esfuerzo por desvelar el significado de las profecías resulta confuso y vano.
Respecto a su artículo citado quiero expresar lo siguiente:
1º.- Las características de la Babilonia apocalíptica, que son mencionadas también por los profetas, no hacen referencia al imperialismo internacional del dinero, tal y como usted lo interpreta, sino al sistema político de las democracias a las que “adoran todos los moradores de la tierra”.
2.- Las referencias a las democracias: los gobiernos “sin Dios”, son claras y múltiples entre los profetas. El Apocalipsis es el último libro donde se incide sobre lo que habían predicho profetas como Isaías, Ezequiel, Zacarías, etc.
3.- La Babilonia apocalíptica hace referencia a la ciudad de Nueva York, donde reside, asentada como una reina, la Estatua de la Libertad que simboliza al imperio internacional de las democracias que son promocionadas y alentadas en las naciones por el octavo y último reino de la Bestia: EE UU.
4.- Cita usted el siguiente texto apocalíptico: “Del vino del furor de su prostitución bebieron todas las naciones, lo reyes de la Tierra fornicaron con ella y los mercaderes se enriquecieron con el poder de su opulencia”. ¿Estas palabras hacen referencia a la economía internacional? No. Estas palabras están haciendo referencia al imperio internacional de las democracias. Veamos. La Babilonia apocalíptica no es otra que la Gran Ramera: la imagen que simboliza a las naciones con regímenes democráticos o “sin Dios”. Observe lo que dice el texto: “los reyes se prostituyeron con la Gran Ramera”. La persona que se prostituye cede su cuerpo y su alma a cambio de unas monedas. Los reyes se han prostituido: reciben un salario anual como pago por haber cedido sus correspondientes soberanías legítimas a las democracias: la Gran Ramera. El pecado cometido por los reyes legítimos resulta abominable. Es una ramera la que paga dinero por el “servicio” prestado por los reyes. Podemos decir sin pudor que, según los textos sagrados, los reyes legítimos de la era moderna se han convertido en unos prostitutos.
Respecto a que “los mercaderes se enriquecieron con el poder de su opulencia”, es evidente su significado. Las democracias abonan a los reyes legítimos una considerable cantidad económica anual con la perversa intención de ostentar un poder que no les corresponde y disponer así de la libertad para atentar contra el Derecho Divino y socavar los valores humanos burlándose de la verdadera Ley y Justicia social inspirada por Dios. Y como el poder partitocrático se logra y se mantiene mediante los votos de adeptos al partido, medios de comunicación, sindicatos verticales y organismos empresariales, se facilita y se justifica el enriquecimiento fácil y corrupto de todos los avariciosos y egoístas que se enriquecen de forma ilegal aprovechándose del sistema fraudulento.
5.- Cita usted: “Llorarán y harán duelo los reyes de la Tierra que con ella fornicaron y se dieron al lujo, cuando vean el humo de su incendio; y desde lejos, por miedo a su tormento, dirán: “¡Ay, ay de la gran ciudad, Babilonia, la ciudad poderosa! ¡Porque en una hora ha llegado tu castigo y ha sido asolada toda tu riqueza!” También los mercaderes de la Tierra llorarán y harán duelo por ella, porque ya nadie compra sus mercancías”. Sin embargo esta cita sobre la que recae su personal interpretación exegética, resulta sesgada e incompleta. Olvida citar que los que exclaman tal cosa lo harán desde barcos navegando cerca de la costa, “verán el humo de su incendio” (Apoc. 18,16-19). Por tanto, el texto especifica que se trata de una ciudad costera y no del concepto económico atribuible a cualquier lugar o nación. Y esa ciudad con puerto de mar, donde reside la Gran Ramera, no es otra que la ciudad de Nueva York: la Babilonia apocalíptica.
6.- La marca de la bestia apocalíptica, el conocido número 666, no es otra que la que recibe cada ciudadano al introducir su voto en las urnas: la marca en la frente (la memoria, el deseo y la intención de votar a un partido: institución política de la Gran Ramera) y en su mano derecha (la papeleta del voto con la marca de un partido y su introducción en la urna). Observe que el acto de introducir la marca de un partido en la urna, está cargado de simbolismo sexual. Simbolismo que expresa la copulación de la población electora con la Gran Ramera. De ahí el adjetivo“grande”: se prostituye con todos los hombres de la Tierra que “adoran” la democracia.
Respecto a la cita: "Y que nadie pudiese comprar o vender sino el que tuviera la marca, o el nombre de la bestia o el número de su nombre (Estatua de la Libertad, traducido al griego, da un valor o el número 666)", resulta evidente su significado. Los países con la economía más próspera son los llamados "occidentales" que se rigen por el sistema democrático. Es EE UU, junto con sus socios: los paises occidentales, el que impone las reglas del mercado internacional, dejando al margen del desarrollo económico, incluso en la pobreza, a los paises no democraticos... Por consiguiente, la riqueza en los paises occidentales o democráticos no viene dada por su cultura y "raices cristianas", sino por servir a la estrategia de la bestia. Unos se hacen ricos a cuenta de que otros se vuelvan pobres. Es una riqueza maldita, que se consigue condenando a que otros paises pasen hambre y miseria. ¿Han olvidado los cristianos la tentación de Satanas a Jesucristo?: "Llevándole a una altura, le mostró desde allí todos los reinos del mundo y le dijo el diablo: "Todo este poder y su gloria te daré, pues a mí me ha sido entregado y a quien quiero se lo doy (Ya sabemos ahora a quien está dando Satanás poder y gloria); si pues te postras delante de mí, todo será tuyo"... Sobra decir que la cristiandad moderna ha caído en la astuta trampa preparada por el Mentiroso.
Todo cristiano que participa en unas elecciones políticas democráticas debería saber que en el acto de introducir su voto en la urna con la marca de un partido político, está simbolizando su implicación íntima y personal con la Gran Ramera.
7.- Para finalizar, le remito a que lea con atención el texto íntegro del Apocalipsis y los textos de los profetas donde se hacen claras alusiones a los gobiernos “sin Dios” y a la gran ramera, símbolo de las partitocracias y repúblicas que tendrán lugar en los últimos tiempos. Ejemplos: Isaías 3,1-7; 24,1-6; etc, etc…
Soy consciente de que esta interpretación de los textos sagrados resulta escandalosa y que no será del agrado de muchos que viven confundidos por las mentiras históricas. Ya lo dijo mi Señor y Salvador: Jesucristo: "No arrojéis perlas a los puercos. Las pisotearán y se volverán contra vosotros"

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