jueves, 27 de octubre de 2011

Aviso a las gentes de buena voluntad

Ante el silencio sospechoso que han venido mostrando personas, organismos e instituciones del ámbito cultural, político y académico respecto a la documentación científica que les fue remitida en su día por este investigador independiente, solicito públicamente el apoyo y la ayuda de personas, asociaciones o instituciones de carácter humanista o cristiano, decididas y valientes, para colaborar en el esclarecimiento de la Verdad Universal y Humana generando y organizando conferencias y debates de este investigador con los astrónomos y astrofísicos que estimen pertinente.

¿Concederá la humanidad una oportunidad a la verdad científica que demuestra y confirma la autoría divina del Universo y del Hombre?

  • "Dijéronle ellos: Nosotros no somos nacidos de fornicación; tenemos por padre a Dios. Díjoles Jesús: Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais a mí; porque yo he salido y vengo de Dios, pues yo no he venido de mí mismo, antes es Él quien me ha enviado. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis oir mi palabra. Vosotros tenéis por padre al diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en él. Cuando habla la mentira, habla de lo suyo propio, porque él es mentiroso y padre de la mentira. Pero a mí, porque os digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me argüirá de pecado? Si os digo la verdad, ¿por qué no me creéis? El que es de Dios oye las palabras de Dios; por eso vosotros no las oís, porque no sois de Dios. Respondieron los judíos y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y tienes demonio? Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, sino que honro a mi Padre y vosotros me deshonráis a mí" (Juan 8,41-50) 

  • "Yo creo que la búsqueda de lo que llamamos conocimiento ha sido en la vida del hombre una aspiración constante y noble, y parece que se ha superpuesto a todas las vicisitudes y dificultades de la vida. La bondad, la belleza, la inteligencia, la salud, esos «dones mayores» los concede Dios en una medida y apariencia desigual que nunca podremos comprender. Pero sorprende y emociona la voluntad de muchas personas por mejorar a través del conocimiento. Todas las criaturas de la Tierra aprenden pronto —y parece que sin esfuerzo— aquello que necesitan saber para realizarse como seres vivos. Pero el ser humano, una familia de seres humanos, en cada generación, en todas las épocas y lugares sobrepasan el aprendizaje básico y se adentran con un impulso y una fe irresistible en el misterio del conocimiento de las cosas para saber un poco más, para conocer y entender un poco más, para tratar de ser mejores, más útiles a los semejantes, para comprender un poco mejor el enigma de la vida y de nosotros mismos. Todo esto con paciencia, con generosidad, con riesgo, en un esfuerzo voluntario que puede durar toda la vida. El gran lugar de aprendizaje es la propia vida. De ella, como se pueda y donde se pueda, en cualquier lugar y de cualquier persona, puede surgir algo iluminador y precioso".  Antonio López García (Pintor)