He mencionado antes que todo lo sucedido con los reinos de Europa y la implantación de las “democracias” está profetizado en la Sagrada Biblia. ¿Les causa perplejidad esta afirmación? Abran los ojos a la Palabra de Dios y tengan ustedes un poco de fe verdadera. El proceso histórico que concluye con el actual estado caótico de las naciones europeas arranca con la revolución científica iniciada por Nicolás Copérnico en el siglo XVI. Se coloca entonces el frágil fundamento de una doctrina científica falsa. Y sobre aquella falsedad trascendental que afectaba a la esencia del Universo y del Hombre, se coloca otra, y otra, y otra…hasta encontrarse con la aporía de nuestros días. Las consecuencias de la ceguera y la soberbia humana llevadas al límite de lo grotesco, son las absurdas y demenciales teorías científicas sobre la naturaleza y el origen del Universo y del Hombre. Teorías demenciales, cuyo origen están sustentadas en el paganismo de la Grecia clásica, arraigadas hoy en el pensamiento social. Y es tal esa comunión de la sociedad común e "intelectual" con las doctrinas científicas que la demencia causada por la constante defensa y difusión de lo absurdo no solo compete a falsos hombres de ciencia, sino que toda la humanidad ha sido contagiada de una sinrazón enfermiza. Pocos intelectos quedan todavía que sean capaces de discernir entre lo verdadero y lo falso, entre lo que sube y lo que baja, entre lo que golpea y lo que es golpeado, entre el criminal y la víctima… Y una de tantas aberraciones racionales sustentada en las falsedades científicas, son los regímenes democráticos. Si, según las doctrinas científicas sobre el origen caótico y azaroso del Universo y del Hombre, Dios no existe, entonces no hay razón alguna para que subsista la existencia de las monarquías: el poder en un solo hombre recibido en herencia por voluntad de Dios. Y bajo este contexto cultural de la demencia colocada en los “altares de la razón” surgen y se expanden por las naciones europeas los regímenes democráticos: el hombre, y no un Dios inexistente, es dueño de su propia vida y destino. Pero toda esta farsa internacional y la traición de los reyes legítimos –no los elegidos por las gentes- está destinada al fracaso más absoluto y doloroso.
Los defensores a ultranza de la partitocracia –los bien colocaos y bien pagaos- alaban continuamente, y en todos los medios, la libertad de expresión que se ofrecen en estos regímenes políticos. No sé exactamente a qué libertad de expresión se refieren. Que la sociedad pueda expresarse en las redes sociales en Internet o en la tasca del barrio, también se ofrecen en algunas dictaduras. No, supongo que dicha libertad de expresión quiere o pretende significar otra cosa de más alto nivel. ¿Significará que tengo derecho a manifestarme públicamente pero siendo un número dentro de un grupúsculo social? Muy bien. Puedo manifestarme públicamente dentro de un grupo social. ¿Sirve de algo? ¿Voy a ser escuchado? ¿Van a considerar mi protesta?... En absoluto. Entonces, ¿de qué sirve disponer y hacer uso de este derecho si el organismo administrativo o político no va a escuchar mi petición o mi queja? Este derecho no es más que otra tomadura de pelo, o tratar de idiotas, a los ciudadanos. ¿Y qué pasa si un individuo quiere manifestar públicamente algo “políticamente incorrecto”? ¿Se le permitirá que exprese su opinión, su queja o su sugerencia? En absoluto. Los pilares de la farsa política internacional no pueden ser cuestionados. ¿Qué diferencia existe entonces en este proceder con el existente en las peores dictaduras? Ninguna. Este autor lleva muchos años intentando ser escuchado en sus reclamaciones científicas…sin que ningún organismo, institución, medio de comunicación o persona le hayan tendido una mano. Nadie se ha dignado –¿Qué habrá sido de la dignidad humana?- prestar su atención a las pruebas irrefutables que vengo aportando durante dos décadas. ¿Será el miedo, la cobardía o la verguenza lo que mantiene mudos a los destinatarios? Si he visto, en cambio, anunciarse en la prensa escrita noticias tan objetivamente demenciales e irracionales que hasta un chiquillo de pocos años se avergonzaría de publicarlas. Pero no importa. Toda noticia absurda es publicable si con ello se consigue desviar la atención y mantener en pie las múltiples falsedades científicas trascendentales.
¡Reyes de Europa, abrid los ojos! Sin saberlo estáis prestando vuestro poder legítimo a la gran ramera, al imperio internacional de la bestia apocalíptica: EE UU.
Noticias recientes sobre Barack Obama
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha afirmado que terminada la guerra en Libia, su país ha renovado su liderazgo en el mundo.
"Estos éxitos son parte de una historia más amplia”.
"Es tiempo de mostrar al mundo por qué EEUU sigue siendo la mayor fuente de libertad y oportunidades que el mundo haya conocido jamás".
Citas bíblicas
“Y adoraron a la bestia diciendo: ¿Quién como la bestia? ¿Quién podrá guerrear contra ella? Diósele asimismo una boca que profiere palabras llenas de arrogancia y de blasfemia” Apoc 13,4-4
“Y le fue concedida toda autoridad sobre toda tribu, y pueblo, y lengua, y nación. La adoraron todos los moradores de la Tierra…” Apoc 13, 7
"El que tenga inteligencia que entienda…"
Apéndice
- "Así, cuando miro esas repúblicas que hoy día florecen por todas partes, no veo en ellas - ¡Dios me perdone! - sino la conjura de los ricos para procurarse sus propias comodidades en nombre de la república. Imaginan e inventan toda suerte de artificios para conservar, sin miedo a perderlas, todas las cosas de que se han apropiado con malas artes, y también para abusar de los pobres pagándoles por su trabajo tan poco dinero como pueden. Y cuando los ricos han decretado que tales invenciones se lleven a efecto en beneficio de la comunidad, es decir, también de los pobres, enseguida se convierten en leyes." Tomás Moro (Utopía)
Quien crea que los regímenes partitocráticos son unas ONGs altruistas que otorgan derechos a la mayoría social sin sus correspondientes contrapartidas electorales y económicas, o es un ingenuo, un adoctrinado, un ignorante o un idiota. Dicho en clave económica: Las partitocracias conceden al pueblo el derecho a que puedan ganar cinco a cambio de que los partidos ganen mil. Y en clave gastronómica: los partidos se alimentan de manjares pagados por el pueblo mientras este se alimenta de las sobras… Y para colmo del sutil engaño propagandístico, los pueblos (mayorías) acaban participando en la farsa histórica planificada por las oligarquías nacionales (minorías) eligiendo periódicamente a sus nuevos “señores y amos” de la “finca”.
Los regímenes partitocráticos, ideados por las oligarquías históricas nacionales, no solo no otorgan gratuitamente ningún derecho natural a las mayorías sociales –un régimen político podrá quitar o prohibir los derechos fundamentales y naturales de todo ser humano y otro régimen podrá restablecerlos, pero nunca otorgarlos-, sino que los reinventa, los manipula, los pervierte y los corrompe. Reinventa los derechos naturales que tiene todo ser humano para apuntarse en su haber algo que no le corresponde; manipula la historia a su favor, pervierte el derecho y corrompe la ética y la moral. Y es que el poder político de las partitocracias, por su propia mecánica en la consecución y mantenimiento del poder (elecciones), se ve incapacitado de actuar libremente conforme al derecho natural, la ley y la justicia. No es la norma habitual que el presidente electo de un partido tome libremente las decisiones apropiadas para el país y la sociedad, sino que estas se discuten y se proponen en el seno del partido en el gobierno con la clara intención de buscar el mayor rendimiento electoral y conservar así el poder. Siendo así, y lo es, no resulta nada extraño que los gobiernos partitocráticos se arrodillen y se dobleguen, a cambio de los votos, ante las peticiones legales de grupúsculos sociales ideológicos o “lobbys” de presión social o económica. Se contenta a los homosexuales legalizando la “paridad” con los heterosexuales a cambio de los votos que aporta el colectivo homosexual; se contenta a las clínicas abortivas legalizando el aborto libre a cambio de los votos que aporta una juventud adoctrinada en su “derecho al sexo libre” desde una edad temprana; se contenta a las asociaciones feministas legalizando los procesos de separación matrimonial en contra del género contrario a cambio de los votos que aportan las numerosas asociaciones; se contenta a los bancos y cajas de ahorros legalizando verdaderas aberraciones económicas que no hacen sino endeudar a toda la sociedad a cambio de financiación gratis de los partidos; se contenta a la enseñanza y a las clínicas privadas legalizando en contra de la enseñanza y la sanidad pública a cambio de favores inconfesables; se encubren y se justifican los numerosos casos de corrupción y prevaricación dentro de cada partido y se ensalzan los casos de corrupción en los partidos contrarios; se compran mandos policiales, abogados, jueces y fiscales a cambio de que hagan la vista gorda ante las corruptelas del partido en el gobierno; se contenta a la avaricia particular desmesurada y al capitalismo salvaje en contra de un reparto justo y equitativo de la riqueza (las partitocracias subsisten gracias al poder económico que se acrecienta con el sistema); muchas partitocracias hacen de la crítica a las guerras su campaña electoral pero se dedican a la fabricación y al tráfico internacional de armas (las dos caras de la misma farsa); etc, etc,…
Los medios publicitarios al servicio del sistema partitocrático que les enriquece insisten a diario sobre las grandezas del derecho y la justicia “democráticas” (una mentira repetida muchas veces se convierte en una verdad). ¿Derechos y justicia? Una verdadera justicia es aquella en la que cualquier ciudadano puede acudir a un tribunal sin que interpongan en su camino mil y una dificultades de índole económica o administrativa. Debería bastar con interponer una demanda judicial ante un fiscal para dar curso legal a la denuncia. La justicia “democrática” no es justicia, es una farsa y un cachondeo. Que se lo pregunten sino a tantas víctimas de delitos diversos y a sus familiares, a los desempleados, a los pobres e indigentes que buscan alimento en las calles, a los enfermos sin atención médica, a los ancianos que no pueden acceder a una residencia digna, a los familiares de asesinados por el terrorismo o por criminales comunes…Que sucedan este tipo de injusticias en un régimen tiránico no es noticia: es lo propio del régimen, pero no reconocer que también suceden en las partitocracias es propio de ciegos, sordos, comprados por el sistema o de necios. Estos voceros sin escrúpulos del sistema partitocrático ven la paja en el régimen ajeno pero no ven la viga en el régimen propio… Ven los mil asesinatos cometidos en otro régimen pero no ven los millones de asesinatos anuales que se cometen en el propio (cada año son asesinados en las partitocracias millones de niños en sus vientres maternos. Asesinatos amparados por las leyes sobre el aborto) ¿Y qué me dicen de las muertes de inocentes que viene ocasionando EE UU en sus intervenciones militares en terceros países? ¿Acaso la comunidad internacional sentó en el banquillo de los acusados al presidente de EE UU por dar la orden de lanzar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki que causaron más de un millón de víctimas inocentes?... ¿Quién ha otorgado a EE UU el derecho de entrar a sangre y fuego en otros países para imponer su farsa de modelo político? ¿No será que EE UU se cree emperador de toda la Tierra?
La maldad intrínseca de las partitocracias consiste en hacer creer a la ciudadanía que participa del poder político. De esta forma los electores de un país cuyo partido gobernante elegido mediante las urnas decide entrar en guerra contra un tercero, miran para otro lado o justifican las atrocidades bélicas cometidas por su propio país. Criminales los hay en todos los regímenes políticos, se vistan de dictadores o de demócratas. Lo mismo sucede con el silencio que mantiene el colectivo social sin ocupación laboral que en España suman unos cinco millones (5.000.000) de parados. Siendo que muchos de estos desempleados –unos tres millones- están afiliados a algún partido político, incluyendo al partido en el poder, se mantienen en una complicidad silenciosa y pasiva con los errores cometidos por el sistema de partidos en el que creen tomar parte. ¿Adivinan las revueltas sociales que se organizarían en otra nación con un régimen dictatorial que contase con cinco, cuatro o tres millones de parados? Pues eso…
La Sagrada Biblia menciona el imperio internacional de las partitocracias que tendrá lugar en los últimos tiempos. Los partidos políticos que concurren a las elecciones se representan por sus siglas o MARCAS (en España PSOE, PP, IU, etc). ¿Y qué dice el Libro del Apocalipsis respecto a las MARCAS que son votadas o elegidas en las urnas? En las revelaciones se menciona a un dragón que concede su poder a la bestia. El dragón no es otro que Satanás (Apoc 12, 7-9) y la bestia primera no es otra que las repúblicas del antiguo imperio romano. Después de permanecer la bestia unos siglos “inactiva” renace de nuevo en Europa bajo el nombre de “Sacro Imperio Romano Germánico”. Es durante este renacimiento cuando acontece el descubrimiento de América en 1492 y su colonización por diversos países europeos. Los colonos europeos exportan a América la continuidad de la segunda bestia renacida en Europa. En esta tesitura la oligarquía colonial en América del Norte declara su independencia de la corona británica. Después de una guerra fraticida, nace lo que hoy conocemos como EE UU. Desde entonces EE UU viene promoviendo los regímenes partitocráticos en todas las naciones de la Tierra. De tal modo que en el Apocalipsis se dice que: “hiciese morir a cuantos no se postrasen ante la imagen de la bestia (las partitocracias) e hizo que a todos (los ciudadanos) pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les imprimiese una MARCA en la mano derecha (mano con la que se deposita el voto en la urna) y en la frente (la memoria y el deseo de votar a una MARCA) y que nadie pudiese comprar o vender sino el que tuviera la MARCA (en el mercado industrial o financiero internacional quedan excluidos los regímenes dictatoriales o no democráticos), el nombre de la bestia (Democracia o Partitocracia) o el número de su nombre (La traducción al griego de “Estatua de la Libertad”, situada en una isla de Nueva York (la Babilonia apocalíptica y símbolo internacional de las “democracias” (la gran ramera) suma 666)” ¿Por qué se califica como “gran ramera” al símbolo de las democracias? Porque todos los hombres fornican con lo que representa la Estatua de la Libertad al depositar el voto (hecho que simboliza al órgano reproductor masculino) en la hendidura de las urnas (hecho que simboliza al órgano reproductor femenino).

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