miércoles, 21 de diciembre de 2011

Confesión pública

(Última entrada en este blog)

Señor Jesucristo, Tu sabes que en mi infancia y en mi adolescencia no fui lo que se dice un modelo de ejemplaridad. Crecí “educado” en las cosas del mundo. Y como tal, pertenecía al mundo. Sin embargo, algo insospechado reservabas para mí. Si durante mi formación académica no fui un alumno aplicado, al cumplir los 25 años llamaste mi atención y mi interés por el conocimiento de la Verdad en materia religiosa. Compré, entonces, la Biblia que aun conservo. La leí con inusitado interés y atención anotando, en cuaderno aparte, citas, versículos y aspectos proféticos que hacían referencia a Tu persona. Anotaciones valiosas que más tarde perdí en el traslado a otra localidad. Compré luego El Corán y otros libros de religiones y filosofías diversas aplicando el mismo método de anotaciones. Deseaba encontrar la Verdad religiosa y con Tu ayuda la hallé. Tras años de estudios comparativos, concluí que la única Verdad y, por tanto, la religión verdadera, se encuentra en la Sagrada Biblia y en Tu palabra.

Pero el tiempo pasaba ignorando que finalidad tenía aquella repentina sed por el conocimiento de la Verdad. Y así, 12 años más tarde, ante un serio problema personal que me aquejaba, me dirigí a Ti en oración. Oración que Tú escuchaste y me respondiste de la forma más insospechada. Me hiciste contemplar en sueños una “extraña” cosmovisión cuya representación cosmológica culminó con Tu presencia ocultando tu rostro tras el Sol. Acercaste tu mano derecha a la mía, que yo mantenía en alto al igual que una gran muchedumbre espectadora, y me dirigiste estas palabras: “Ya es llegada la hora”. Con aquel suceso extraordinario abriste mis ojos a la realidad del mundo y entonces comenzó la misión que, si en un principio era dulce, luego amargó mis entrañas.

De tus palabras deduje inicialmente que algo iba a ocurrir con alcance internacional. Me equivoqué. Y apenas tres o cuatro días después de la visión y de hacerme mil y una preguntas sobre el significado de esta, Tu presencia y tus palabras finales, comprendí que debía iniciar un estudio sobre el campo científico de la Astronomía. Desde entonces me dediqué a la investigación científica en materia de Astronomía sin saber, a ciencia cierta, cual era o debía ser mi cometido. Durante unos meses estuve indagando entre libros y documentos en materia astronómica sin hallar nada extraño. Estuve a punto de desistir cuando un dato astronómico llamó mi atención... Buscando otra forma de conjugar o interpretar  ese dato circunstancial, me ví obligado a forzar el modelo astronómico académico y establecido encontrándome de bruces con otra realidad científica totalmente inesperada e insospechada... Y así comenzó el desarrollo del nuevo modelo geocéntrico universal que ha sido denostado por incrédulos y cientificistas. Tu sabes, Señor, que a los pocos meses, y con pruebas aun frágiles y superficiales, comencé a hablar de este tema de manera precipitada e imprudente. Sabes también, Señor, que he sido víctima de risas, insultos, presiones familiares y desprecios. No obstante,  siempre he sentido cerca la fuerza que me has dado ante las adversidades.

Los tentáculos de la Falsa ciencia, considerada como una reina, llegan a todos los sectores sociales en cada nación de la Tierra con el propósito diabólico de aplastar a la única religión verdadera: el cristianismo. 

Han pasado ya 24 años “gritando” al mundo la Verdad ignorada de los textos bíblicos, pero el mundo no quiere escucharla. Si predico la verdad científica se burlan de mí en foros mal llamados de “Ciencia”. Si predico la interpretación de Tu santa palabra me “apedrean” y me expulsan de foros mal llamados “cristianos”. No hay en la Tierra quien crea en la verdad científica que Tú me has inspirado o que me concedan la palabra para defenderla. Y que decirte, que Tú no sepas, de aquellos que pastorean Tu Iglesia. Se comportan con total indeferencia ante mis comunicados como si con ellos no fuera este asunto trascendental. Conceden mayor credibilidad a los "sabios" que justifican por el azar el origen del Universo y del Hombre, negando así Tu creación universal y Tu existencia, que a un "indocumentado" con una teoría universal irrefutable que corrobora Tu creación. Soy, Señor, considerado por una sociedad ciega como un apestado al que la demencia instalada en el mundo toma por loco. No me sorprende tanto desprecio y ceguera. Ya lo advertiste a tus seguidores: “Si el mundo me ha perseguido a Mí, con más razón os perseguirán a vosotros”.

Me sorprenden los autores de canciones “cristianas” que dicen en sus letras: “Padre Nuestro, en Ti creemos”, “Señor, Señor, yo quiero conocerte”, “Invítame a seguirte que quiero encontrarte”, “Yo quiero que me alumbres”, etc., etc. Indican buenos deseos, lo que es loable, pero creo que hurgando un poco en la fe de los autores, los textos no serían otra cosa que bonitas palabras. ¿Cuántos de estos autores creen realmente que de Tú palabra surgieron la Tierra, las aguas y todos los astros que pueblan el Universo? ¿Cuántos creen realmente que creaste al hombre de la arcilla insuflando Tu aliento de vida? Cantar “Señor, Señor, yo quiero conocerte” es fácil, pero creer de verdad en el origen divino del Universo y del Hombre, resulta más difícil. Entonces, ¿qué clase de fe es esa de los que dicen creer en Ti, pero no en toda Tú palabra?

La certificación científica

La esclavitud y la estupidez humana alcanza en pleno siglo XXI cotas impensables siglos atrás. La humanidad, como seres individuales, ha cedido su sentido común al dictado de la mayor institución mundial del engaño. Pocas son las personas que se atrevan a expresar una opinión propia, individualista, sobre alguna cuestión moral o ética sin haber sido refrendada por dicha institución con dominio internacional. De manera insistente y sibilina los medios de comunicación, dirigidos por acólitos cientificistas, van socavando y aislando el pensamiento individualista y crítico para que este quede ahogado y silenciado ante el griterío masivo de la colectividad adoctrinada. La Dictadura Internacional de la Falsa Ciencia, se convierte así en el conocimiento referencial para todo pueblo, lengua y nación.

Todos los que leemos la prensa escrita o somos espectadores de televisión observamos que muchas marcas fabricantes anuncian sus artículos en los medios propagandísticos, escritos o audiovisuales, añadiendo la coletilla: “Avalado por la Ciencia”. “¡Ah, bueno! Si está avalado por la ciencia, serán ciertas las bondades que anuncian del producto”. Y así, sin darse cuenta, el público acaba aceptando que sus opiniones particulares carecen de valor alguno si no coinciden con la certificación científica.

La pérdida de la cordura humana llega a su punto álgido cuando, ante un debate político y público, los que defienden una cosa y los que defienden la contraria, aguardan esperando a que la Ciencia de los Necios “avale” que los fetos son, o no, seres humanos. Según este servilismo humano, esperando el informe de unos dementes que se autocalifican de científicos, ¿de qué otra forma se podría calificar al hombre sino de homo estúpidus? Cuando Copérnico, Kepler, Einstein, Miguel Ángel, Mozart, o cualquier otro personaje histórico, eran unos fetos desarrollándose en sus respectivos vientres maternos, ¿eran seres humanos… o eran lagartijas? Cuestionar si un feto es, o no, una persona, es propio de necios. ¿Cómo, sino, ha llegado la humanidad hasta nuestros días si no es por la alternancia generacional humana? ¿Alguna vez, en los Anales de la Historia de la Humanidad, ha engendrado alguna mujer otra cosa que no sea un ser humano? Si la humanidad sabe que las madres engendran seres humanos, que sentido tiene esperar a que una ciencia farsante avale algo que ya conocen todas las generaciones? Sin embargo, es lo que está sucediendo y es un claro síntoma de que las conciencias han sido adoctrinadas y convertidas en sumisas esclavas de la Falsedad.

Los no natos son seres humanos y su destrucción en el seno materno son asesinatos cometidos por equipos médicos, pero también por la connivencia social de cada país que vota en las elecciones para que sus respectivos partidos, cuando alcanzan el poder, legislen a favor de tan horrendos e inhumanos crímenes. Y todavía se pregunta la humanidad que participa del sistema político de la Bestia, por qué son víctimas de enfermedades, tsunamis, terremotos, sufrimientos diversos y pobreza... Este sufrimiento de los pueblos, las lenguas y las naciones, acabará cuando todos los pueblos y las naciones conozcan a Jesucristo como único Dios y Salvador. Pero las falsedades extendidas por toda la Tierra están impidiendo que los hombres reconozcan a su creador y Señor. Por eso los pueblos y las naciones deberían exigir a los responsables políticos y científicos que abran debates públicos para que sean conocidas otras teorías cosmológicas ocultas y silenciadas por las instituciones científicas y que ofrecen respuestas verdaderamente racionales a los fenómenos astronómicos históricamente conocidos.  Como consecuencia de dichos debates, la humanidad podrá conocer las verdades universales trascendentales: que Jesucristo, nuestro Salvador, es el Hijo de Dios, que es Rey de reyes y Señor de señores; y que junto al Padre y al Espíritu Santo creó la Tierra, la Luna, el Sol y las estrellas que reciben y reflejan la luz que emite al espacio el Sol (planetas, "galaxias", cometas y nebulosas). Y, por supuesto, creó al primer Hombre y la primera Mujer, de cuya primera pareja surgió toda la humanidad. Si la cristiandad no cree en estas verdades transmitidas por Dios, y además demostradas, ¿en qué se diferencian los modernos cristianos con los aspectos antropológicos defendidos por otras religiones y filosofías falsas y paganas?

Visitantes

Cuando, navegando por la red, accedemos a una página web, blog, o cualquier otro sitio de Internet, observamos que son muchos los que han colocado sus propios contadores de visitantes para mostrar la gran afluencia de público a sus respectivos sitios. Los titulares de estos sitios desean mostrar que sus sitios o comentarios gozan del favor o de la simpatía del público. Y es que decir o escribir sobre cuestiones “políticamente correctas” o en sintonía con lo que piensa la mayoría social para ganarse su favor, es de lo más sencillo. No es ningún secreto que endulzar los oídos del público, escribiendo sobre las falsedades sistémicas establecidas, es de suyo la primera condición para ganarse su simpatía y empatía. Eso es lo más fácil. Lo difícil es predicar sobre las verdades fundamentales descubriendo los múltiples velos de la falsedad. Esto último, claro está, no resulta del agrado científico, cultural, político y social. En consecuencia son pocos y contados los que sienten interés en leer o conocer las verdades científicas y políticas “escandalosas”.

Fíjense que la Verdad molesta tanto a los oídos de quienes la escuchan, que los profetas verdaderos eran perseguidos, encarcelados y atormentados con sufrimientos. Sin embargo, los falsos profetas que decían lo que el pueblo y los reyes deseaban oír, eran agasajados e invitados a fiestas y banquetes. Hoy ocurre lo mismo. Se galardona, se sigue y se premia a los falsos profetas de la modernidad que divulgan en todos los medios falsedades científicas, alaban los “gobiernos de las gentes” y alientan el capitalismo salvaje, injusto e irracional.

Quien se atreve a expresar las verdades fundamentales, en contra de las “verdades” académicas o sociales establecidas, corre el grave riesgo de sufrir la ira de los poderosos que no están dispuestos a que se descubran o se desmantelen sus pingües “negocios”. Y tal es la “prudencia” de las gentes respecto a quien se atreve a hablar de la verdad que en los Evangelios no dicen que se unieron a Jesucristo doce apóstoles de forma voluntaria, sino que Jesucristo tuvo que pedirles que dejaran todo y le siguieran. Si el mismo Jesucristo reconoció que era piedra de escándalo, ¿cuántos de los doce apóstoles hubieran creído y seguido de forma voluntaria a Jesucristo, que allá por donde iba era considerado un escándalo, si no hubieran sido elegidos o llamados? Y es que la Verdad, las verdades, resultan para los pueblos adoctrinados en falsedades un verdadero tormento y escándalo.

Pero no se trata de buscar la afluencia, la simpatía o el afecto social en Internet, algo que buscan la mayoría de los sitios, sino de transmitir verdades en completa sintonía y coherencia con las Sagradas Escrituras. Cuando los profetas eran llamados por Dios para realizar sus misiones proféticas sabían, por ejemplos precedentes, que dirigirse al pueblo hebreo para denunciar sus perversiones y aberraciones les traería serios conflictos personales y sociales. Por eso algunos de los llamados al ministerio profético intentaron rechazar la “oferta” de Dios. Como ejemplo, el profeta Jeremías, en el capítulo 15, se lamenta ante Dios: “¡Ay de mi, madre mía, pues me engendraste, soy objeto de querella y de contienda para toda la tierra! A nadie presté, nadie me prestó, y sin embargo, todos me maldicen…Mira que por ti soporto oprobios de parte de los que desprecian tus palabras” Y Dios le contesta: “Si tú sabes distinguir lo precioso de lo vil, seguirás siendo mi boca. Ellos se volverán a ti, no serás tú quien te vuelvas a ellos…” Es muy fácil reconocer siglos después la labor de los profetas bíblicos. Me pregunto cuantos de los cristianos que hoy ensalzan y alaban la labor de los profetas de Dios, hubieran creído entonces en ellos, o cuantos hubieran formado parte de los que les ultrajaban, les insultaban y se mofaban. Una cosa es contar con la perspectiva que ofrece el tiempo histórico y otra muy distinta haber sido contemporáneo de los profetas.

Se cuenta que un constructor de catedrales estaba colocando un detalle religioso en un rincón de la cúpula y en un lugar casi inaccesible a la vista del público. Entonces se le acercó un visitante y le preguntó: "¿Para qué va a colocar esa figura en un lugar donde no la va a ver nadie?" Y el constructor de respondió: “Nadie no. La ve Dios”. Algo similar ocurre con los sitios de Internet. Unos sitios son vistos y leídos por numerosos hombres y otros sitios, en los que se habla de la verdad, son solo vistos por Dios. Y eso es lo que cuenta realmente. Dios sabe que en este sitio se habla sobre la verdad. Es el único “Visitante” que realmente me importa. Verdades que no resultan del agrado del público en general. Pero la opinión de los hombres, que cambia cual veleta según los tiempos, no me inquieta ni me preocupa. Si los visitantes de este sitio deciden abandonarlo por considerar que no digo lo que desean oír, que lo hagan. Las verdades científicas y las políticas que vengo predicando en el desierto, y la fe cristiana de quien esto escribe, no están en venta.

Sobre “insultos”

En alguna ocasión se me ha reprochado que como cristiano debería cuidar mi lenguaje evitando el insulto. Me hace mucha gracia que algunas personas centren su atención en los calificativos que concedo a “sabios” y otros “insignes” personajes y no en los aspectos fundamentales de mis entradas. Sucede como con los sacerdotes del Templo ante Jesucristo. Esperaban cual lobos al acecho escuchando y viendo todo lo que decía y hacía Jesucristo sin concederle valor divino alguno, y se rajaban las vestiduras al ver que arremetía, látigo en mano, contra los mercaderes en el atrio del Templo. Aquellos sacerdotes hipócritas se sentían “escandalizados” porque Jesucristo llamara ladrones a los mercaderes y pasaban por alto su doctrina, sus mensajes y sus milagros. Lo mismo sucede hoy con muchos que se califican de cristianos: se escandalizan de que califique de necios y estúpidos a personas e instituciones que llevan siglos atentando contra la palabra de Dios, cuando, sin rubor alguno, se arrodillan diariamente ante una ciencia falsa, pagana y atea. Es el producto del cinismo y la hipocresía instalados en el relativismo de la moderna y sometida cristiandad.

Este cristiano no insulta, califica de necios y estúpidos a quienes no hacen otra cosa que demostrarlo. El calificativo de necio o de estúpido a quienes no escuchan la verdad, la desprecian o aceptan lo irracional como lo natural, no es nada nuevo. Los textos proféticos y los Evangelios están repletos de estos y otros calificativos. Eran calificados de necios y estúpidos todos aquellos que, adorando imágenes de falsos dioses, hacían oídos sordos a la palabra de Dios transmitida por los profetas. También eran calificados de esa manera el pueblo hebreo que se había dejado seducir por las costumbres paganas de pueblos vecinos; los sacerdotes que habían perdido la fe, beneficiándose de los sacrificios que el pueblo ofrecía a Dios… Son numerosos los ejemplos bíblicos donde abundan los calificativos de necios y estúpidos a quienes toman por verdadero lo falso, alejándose de la Verdad. Por consiguiente, cuando defino de necio o de estúpido a personajes o instituciones que insisten en defender lo falso y lo irracional no les estoy insultando, les estoy calificando. El insulto es lo que muchas instituciones “culturales” y personajes del ámbito científico están ejerciendo contra mi persona y las conclusiones de mi investigación científica. ¿O no debo tomar como insulto el desprecio constante a las pruebas científicas irrefutables que vengo aportando desde hace dos décadas? ¿Cómo definiría usted que contando con pruebas científicas abrumadoras le negasen toda oportunidad de demostrarlas manteniéndole en un completo aislamiento y silencio institucional durante un período considerable de su vida? No sean hipócritas. Quítense primero la viga de su propio ojo y luego podrán quitar la paja del ojo ajeno.

La lógica humana

El hombre, por su propia naturaleza limitada, se guía de una lógica ilógica y, en ocasiones absurda. Y en este proceso lógico de los hombres se cuenta, de forma especial, con las apariencias. Y en las apariencias, basadas en apreciaciones visuales, se ha desarrollado el tan elogiado método científico. Así, por ejemplo, los sabios dedicados a la observación del cielo, dedujeron que las figuras zodiacales, ideadas por la imaginación humana, carecían de movimientos orbitales definiendo a las estrellas que conforman las figuras del zodíaco como estrellas fijas. Todos fueron víctimas de la realidad cosmológica al aplicar un razonamiento simplista y equivocado. Ninguno de aquellos ilustres investigadores se le ocurrió entrever otra realidad: que si las estrellas no presentaban desplazamientos angulares respecto a otras estrellas, al igual que lo hacen los planetas, pudiera deberse a que el conjunto estelar se desplazaba en órbitas, de forma conjunta y sin otro fondo cósmico estático que sirviera de referencia, en el período singular de medio año. Período este -la mitad que el período anual de la órbita solar-, causante de aparentar su inmovilidad en el cielo nocturno. Sobra añadir que lo mismo sucede respecto a las teorías evolucionistas: creen los sabios que al hallarse un parecido orgánico entre el hombre y los simios, los primeros debieron surgir de los segundos. Sin embargo, estos sabios, que gustan de escribir la prehistoria ajustándola a sus teorías aberrantes, obvian o pasan por alto aspectos y cuestiones humanas esenciales no resultas y nunca respondidas por la institución científica.

Otros ejemplos de la lógica humana las escuché hace pocos días por boca de dos presentadores de televisión. La presentadora de un programa de televisión leyó la siguiente noticia: “El Papa va a iluminar el árbol de Navidad más alto del mundo. Tiene una altura de setecientos cincuenta metros”. Y el director del programa en la mesa le preguntó: "¿Setecientos cincuenta metros?" “Si", le respondió la presentadora. “Bueno, -dijo el director- ya han oído ustedes, setecientos cincuenta metros, ahí es nada”. Y el director del programa, un licenciado en periodismo, se quedó tan pancho. Pero, vamos a ver, ¿a quién se le ocurre pensar que un árbol puede alcanzar una altura de, nada más y nada menos, ¡750 metros! Al escuchar esa noticia, cualquiera con un mínimo de sentido común, puede deducir que quienes han escrito la noticia se han equivocado añadiendo un cero a 75, o que han suprimido la coma en 75,0 metros. Pero lo que resulta llamativo es que el director de un programa, al que se le supone una cultura media, escuche y de por válida esa medida. Más aun cuando la noticia leída iba acompañada de la imagen televisada del árbol iluminado.

En el segundo ejemplo la cosa tiene más gracia. Un grupo de tertulianos estaban tratando un monográfico sobre el indígena mexicano Juan Diego al que se le apareció la Virgen de Guadalupe. En un momento determinado de la tertulia el presentador y director del programa preguntó a los allí presentes: “¿Por qué la Virgen se apareció a un indígena ignorante en vez de aparecerse a altos cargos de la Iglesia?” Y apostilló: “De esa manera el mensaje de la Virgen hubiera tenido mayor alcance. Aparecerse a un ignorante va contra toda medida racional”. Como ven, la lógica de tantos y tantos listillos licenciados, es de risa (Viendo lo que veo y escuchando lo que escucho, no me extraña que a la sociedad le cueste tanto apreciar lo falso de lo verdadero). Lo que este director pretende es que Dios o la Virgen usen el razonamiento al modo en que lo hacen los hombres. Los seres creados (los hombres) pretenden en su ignorancia que su Creador (Dios) ponga su Conocimiento Omnipotente al mismo nivel que el de los seres creados. Si razonar de esa forma tan simple y corta de miras no es una estupidez, ¿entonces qué es? Este director debería razonar que la lógica de Dios resulta incomprensible e inalcanzable para cualquier ser humano. Intentar dar a Dios lecciones de lógica y de racionalidad es propio de necios.

Según el razonamiento de este periodista cabría preguntarse –igual que yo lo hice muchas veces- por qué Jesucristo no eligió a un astrónomo de renombre internacional para los fines encomendados. La respuesta a mi propia y reiterada pregunta la comprendí con el paso de los años. Comprendí que: 1) Dios no actúa conforme al pensamiento humano. Elige para una misión a quien cree de verdad en su palabra (la propia labor científica basada en la inexistencia de Dios convierte a los científicos en escépticos o ateos en materia de religión) y 2) Los científicos, afianzando sus conocimientos académicos, se han grabado a fuego la doctrina y las teorías científicas falsas. Y esta fijación mental de las falsedades científicas es mayor cuanto más conocido y galardonado es el personaje. Siendo así, toda oportunidad de que un científico famoso pueda cuestionar las falsas teorías establecidas y descubrir las verdades fundamentales sobre el Universo y el Hombre, sería del todo vano, inútil e imposible. Este argumento resulta igualmente válido para explicar por qué Dios, Jesucristo o la Virgen, no eligen para sus propósitos a altos cargos de la Iglesia Católica henchidos de orgullo, soberbia y prepotencia.

Pero es más, ¿quién le ha dicho a este director tan “lógico” que la Virgen de Guadalupe no se apareció, antes que a Juan Diego, a algún alto cargo de la Iglesia? Que no haya constancia documental de ello, no significa que no pudo ocurrir tal hecho. Podría muy bien haber ocurrido que ante una aparición de la Virgen a un alto cargo de la jerarquía, este hubiera optado por silenciar el fenómeno abrumado por la vergüenza que le supondría ser considerado por otros altos cargos como un enfermo con trastornos mentales. ¿Le extraña que tal cosa hubiera podido suceder? No le extrañe. Los primeros incrédulos ante una aparición mariana, o cualquier otra manifestación divina, son los propios altos cargos de la Iglesia (No hace falta recordar aquí que ninguno de los apóstoles creyeron a las mujeres cuando decían haber visto a Jesucristo resucitado). Someten a los receptores de las visiones a una tortura sicológica, cual jueces de la Inquisición, durante meses y años para intentar buscar contradicciones en los argumentos narrativos y desechar así todo origen divino. Y como conocedora de esta incredulidad generalizada entre la jerarquía eclesiástica, es comprensible que la Virgen opte por transmitir sus mensaje a través de personas humildes que no temen poner en peligro ningún cargo social o religioso ilustre o importante.

Es cierto que no se debe creer en todas las noticias referentes a apariciones o mensajes, pero existe una regla apostólica infalible para considerar o desechar una aparición, sueño o mensaje: Debe mantenerse en consonancia o coherencia con la palabra recogida en los textos de la Sagrada Biblia. De este modo, si el mensaje realmente proviene de Dios, no puede negar, tergiversar o manipular lo que el propio Dios dice en los textos de la Sagrada Biblia. Resulta entonces obvio que muchos miembros de la Iglesia Católica hacen caso omiso a esta regla, ya que admiten por válidas teorías científicas que niegan la palabra bíblica de Dios respecto a la Creación del Universo y del Hombre. Si esto es así, ¿quién debería estar cuestionado y sometido a juicio, los videntes elegidos y verdaderos, o quienes los juzgan vaciados de fe?

Idolatrías modernas

Si hay un aspecto en el Antiguo Testamento en el que Dios insiste en sus advertencias y críticas al pueblo elegido, es que se libren de adorar a falsos dioses representados en figuras de madera, piedra o barro, talladas por el propio hombre. Y su crítica se agudiza aun más cuando habiendo conocido al verdadero y único Dios, el pueblo hebreo se vuelve, una y otra vez, a la idolatría. Como dice el profeta Isaías: “¿A quién queréis compararme y equiparme, y asemejarme de forma que fuésemos iguales? Aquéllos sacan oro de la bolsa, pesan la plata en la balanza, pagan al orfebre y hacen un dios, se postran y le adoran, le cargan a hombros, le llevan, le ponen en un lugar, y allí se está, no se mueve de su sitio. Claman a él pero no responde, no les libra de sus tribulaciones” (Isaías 46, 5-7)

Pero dicha práctica condenada por Dios no solo no quedó obsoleta, sino que ha persistido en el tiempo hasta nuestros días. Sí, hoy se sigue idolatrando a falsos dioses. Recordemos dos definiciones del término Idolatría: 1) Adoración o culto que se rinde a un ídolo. 2) Amor y admiración exagerados hacia una persona o una cosa.

Respecto a la primera acepción, hay todavía muchas personas ateas y “creyentes” que se violentan por acercarse y tocar a personajes famosos, a figuras talladas o a imágenes impresas, en la creencia de que haciéndolo se les “pegará”, como por ósmosis, la suerte del famoso o que serán escuchadas y atendidas sus plegarias dirigidas a la figura o imagen. No, la práctica de la idolatría no ha desaparecido todavía de los pueblos y de las naciones. Sigue tan vigente como en la época narrada por los profetas. Tan solo han cambiado las formas.

Respecto a la segunda acepción, ahora se idolatra a famosos creados “artificialmente” por las televisiones y a ilustres personajes galardonados de la Ciencia. ¿Acaso no se prodiga en las instituciones universitarias y culturales una admiración exagerada -idólatra-, hacia los “grandes sabios” de la historia científica? Cuidado. Dios deja claro que quien antepone la palabra de los hombres a la palabra de Dios, se maldice a sí mismo. De ahí la advertencia de Dios a quienes ponen su confianza en los sabios: “Así dice Yavé, tu redentor, el que en el seno te formó: Yo soy Yavé, el que lo ha hecho todo, el solo despliega los cielos y afirma la tierra. ¿Quién conmigo? El que deshace las señales de los embusteros y a los adivinos enloquece; el que obliga a los sabios a retroceder y torna en locura su sabiduría, pero mantiene la palabra de sus siervos y cumple los designios de sus mensajeros;” (Isaías 44, 24-26)

lunes, 12 de diciembre de 2011

Ver lo que se quiere ver

Otra noticia digna de ser contada entre las miles de estupideces científicas. Se lee en ABC:

“Los descubrimientos científicos están consiguiendo que, paso a paso, la realidad vaya aproximándose a las historias de ciencia ficción con viajes a otros planetas habitables para el ser humano y formas de vida extraterrestre. En ese límite entre la imaginación y la realidad se ubica el descubrimiento que confirmó ayer la NASA. Se trata del planeta Kepler-22b, el cual podría albergar vida, ya que se encuentra en la zona de habitabilidad de “una estrella similar al Sol”. Ha sido gracias a la misión Kepler, el laboratorio espacial que desde 2009 busca exoplanetas por toda la Vía Láctea, que se ha podido comprobar que este planeta “cumple la condición para poder tener agua en estado líquido en su superficie (1)”: estar en la «zona habitable» de una estrella.

De la lista de 54 exoplanetas que la NASA hizo pública en febrero de 2011, Kepler-22b es el primero en el que se ha completado el estudio para ratificar su clasificación como planeta en una zona habitable. Esta confirmación supone un paso más en el descubrimiento de planetas en los que podrían encontrarse formas de vida extraterrestre. «Este es un gran hito en la búsqueda del planeta gemelo a la Tierra», reconoció Douglas Hudgins (el tonto de turno), quien forma parte del programa Kepler.

Kepler-22b se encuentra a 600 años luz de distancia de la Tierra, su radio es 2,4 veces mayor al de nuestro planeta y el astro alrededor del que orbita es ligeramente más pequeño y más frío que nuestro Sol. Pero hay datos que aún se desconocen, como si su composición es mayoritariamente “líquida, gaseosa o rocosa” (2).

El sistema que Kepler utiliza para encontrar planetas es relativamente sencillo: “analiza los cambios en el brillo de una estrella (3)” para comprobar si se deben al “cruce de un planeta frente a ella” (4). Para verificar que esa señal es un planeta necesita un mínimo de tres tránsitos o cruces y del análisis posterior desde la tierra realizado desde el telescopio espacial Spitzer. William Borucki, investigador principal de la misión Kepler, reconoce que en el caso del Kepler-22b la suerte los sonrió. «El primer tránsito fue capturado tres días después de que Kepler estuviera operativo». Su equipo tuvo que esperar hasta las navidades de 2010 para que el tercer tránsito ocurriera. Además de Kepler-22b, el equipo encargado de esta misión corroboró el descubrimiento de otros 1.094 candidatos a convertirse en planetas, lo que eleva a 2.326 el total de cuerpos celestes que podrían recibir esta clasificación en los próximos meses”.

(1) Primero dicen que puede contener agua en su superficie. Condición esta necesaria, entre otras, para que puedan darse condiciones de vida.
(2) Luego dicen que desconocen si su composición es líquida, gaseosa o rocosa. Si no saben cual es su composición, ¿por qué dicen que puede contener agua? Si su composición es gaseosa, ¿dónde estaría el agua?
(3) Observen que los científicos hablan del brillo que emite la estrella. ¿Cuándo hablamos del Sol, hablamos del brillo o hablamos de la luz que emite? El término brillo lo utilizamos para referirnos a un objeto o superficie que refleja la luz (cristales, metales, etc), no para el objeto que la emite. El propio lenguaje de los científicos delata su incongruencia al definir los objetos del Universo.
(4) Por otro lado, resulta ridículo expresar que el tránsito de un planeta por delante de un Sol sea susceptible de originar cambios detectables en la luz que emite la fuente. La luz que emite un Sol, expandiéndose por el espacio de forma esférica, no se ve afectada por el tránsito de un planeta. A no ser, claro, que dicho "Sol" no sea más que un planeta, con su propio satélite, que esté reflejando (brillando) la luz del único Sol en el Universo. Es la estupidez de muchos científicos elevada al cubo.

Observen ahora el diagrama A, que presenta la ciencia falsa y manipuladora. Representan la órbita del planeta Kepler alrededor de un pequeño disco brillante. Lo mismo sucede con las órbitas de los planetas alrededor del Sol (parte inferior de A) representando a este con un pequeño disco brillante para que los observadores relacionen la estrella con el Sol. Sin embargo, los datos empíricos que se obtienen en la observación de nuestro Sol, nos indican que durante los tránsitos de Mercurio, satélite natural del Sol, no varía en nada la luz que percibimos o que recibimos del Sol. De percibirlo, en la Tierra notaríamos cuando está teniendo lugar el tránsito al disminuir la intensidad de la luz solar.

El diagrama B, en cambio, representa la realidad que observamos cuando miramos al cielo a la hora del mediodía (Observar al Sol a la hora del mediodía significa que podemos observar tanto el disco solar como la luz que emite. Por eso, observar los discos de las estrellas durante la noche (de día la luz del Sol nos impide observarlas) tiene el mismo significado que observar al Sol al mediodía). En este caso, si la estrella fuese un Sol no solo se observaría el disco, sino también la gigantesca esfera de luz emitida por la fuente. Pero no ocurre nada de eso.

Observen otro "pequeño" detalle: Mercurio en un tránsito real se aprecia como un diminuto punto en el disco solar. Sin embargo, según el diagrama que publican los científicos, el tamaño de Mercurio ocultaría por completo el Sol representado... Si esto no es manipular la realidad para adaptarla a una creencia o idea, ¿qué es entonces? No obstante, alguien podría decir o pensar que se trata solo de un diagrama comparativo entre el tamaño del planeta Kepler y los de los planetas cercanos y conocidos. Eso lo sé. La trampa, el engaño, consiste en representar al Sol de la misma forma que a las estrellas, "ignorando" que la luz solar no está limitada a la superficie del disco, sino que se expande por el espacio de forma esférica. Por tanto, la luz visible sería la de la esfera luminosa, no solo la del disco solar. En esto consiste, precisamente, la perversión científica. Inmersos en sus fantasías y falsas creencias "racionales", intentan violentar la realidad para adaptarla a sus delirios.  

La astronomía moderna es el mayor fraude cometido nunca contra las conciencias de toda la humanidad. Humanidad que permanece dormida ante tanto disparate.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Verdades y mentiras

La doctrina fundamental que difunden y de la que hacen gala las democracias, hace referencia a la libertad personal y social. Los líderes o abanderados en pro de las democracias, conocían y conocen muy bien la sensibilidad y los deseos por los que se moviliza la humanidad. Y el concepto de la libertad es uno de ellos. Otro deseo común en los mortales es el dinero o la riqueza. Por consiguiente, para tener éxito en un proyecto que implique a la masa social, tan solo basta con despertar y dirigir los sentimientos de los espectadores hacia el concepto de la libertad o hacia el deseo alcanzable de riqueza. Al contrario, toda idea o proyecto que cuestione la libertad sin responsabilidad o critique la desmesura económica o la codicia, será un completo fracaso. Se entiende, así, por qué los líderes de la doctrina comunista acabaron sucumbiendo ante los líderes del capitalismo liberal y salvaje. Y entre los unos y los otros, las masas sociales son manipuladas y utilizadas por los sectores más influyentes de la sociedad para alcanzar fines inconfesables y perversos.

Sin embargo, la doctrina democrática –partitocrática- y diabólica con que tratan y consiguen endulzar los oídos y el alma de las gentes, es una gran falacia. La llamada a la libertad que lideran las clases sociales altas, no tiene el sentido que las masas sociales interpretan, sino que la llamada a la libertad se refiere, y va destinada, a los que ambicionan y aspiran a gobernar con los votos del populacho. El engaño maquiavélico consiste en expresar una idea sensible y “humanista” y dejar que la masa la interprete como dirigida hacia sí misma. Se intenta hacer creer a las masas que al votar se hacen partícipes del poder y de dicha libertad. Pero la Historia no engaña: pasan las generaciones en países democráticos y la mayoría ciudadana, ajena a la ambición política, continúa asistiendo cada día a su puesto de trabajo percibiendo el salario preciso para poder alimentarse y vestirse cada mes, mientras las sucesivas alternancias en el poder de los partidos gobernantes, al acabar sus legislaturas se retiran, o pasan a la oposición, con el futuro económico resuelto. Entonces, ¿quién se ha estado aprovechando con las democracias de esa “gloriosa libertad” del pueblo?

La libertad que ofrecen las democracias es un concepto idílico que apela a los sentimientos profundos del hombre. La libertad real para todos: ricos y pobres, no solo la libertad para los ricos y codiciosos, se lograría plenamente conociendo la Verdad que se oculta en todos los ámbitos de la vida social. Una sociedad inmersa, culturizada y adoctrinada en multitud de falsedades, lejos de ser libre vive en una completa oscuridad y esclavitud. Y si la humanidad vive adoctrinada, y sumida en falsedades trascendentales sobre ciencia, política y economía –pilares angulares de una sociedad justa y equitativa-, que afectan a la propia esencia humana, ¿de qué libertad nos hablan? ¿De la libertad individual y colectiva que planifican, deciden e imponen los poderosos de la Tierra? ¿De la libertad subordinada al poder de la Economía internacional?... La libertad sin la Verdad es una ilusión. Se ofrece a la sociedad migajas de pan a cambio de que los poderosos de la Tierra reciban y almacenen ingentes cantidades de trigo. Es propio de la ceguera humana, bien conocida y aprovechada por los que ambicionan el poder sobre personas, bienes y almas.

Por otro lado, la libertad individual requiere o conlleva una gran responsabilidad. Por eso no son pocos los que creen que la libertad individual consiste en poder adquirir bienes y riquezas sin límites mediante la corrupción y la usura consentida sin pensar que esa actitud egoísta y codiciosa va a desencadenar un proceso de imitación social caótico. Me produce perplejidad cuando escucho a votantes de un partido en el poder, cuyo gobierno ha sido catastrófico para toda la sociedad, decir que ellos no son responsables. Creen que haber elegido con su voto a un inepto o a un tirano, no les hace culpables de los errores, crímenes o tiranías cometidas durante su gobierno (?). En cierta forma, es natural que así piensen. Ningún político ni organismo demócrata alguno, han explicado nunca a los ciudadanos la cuota de responsabilidad que implica elegir democráticamente a un partido político que, por su ineficacia o por su corrupción generalizada, deja al país en la ruina económica, laboral, ética y moral.

Todos los seres humanos conocen la máxima: “No hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan a ti”. Todos la conocen… pero muy pocos la practican. Si la humanidad pusiera en práctica esta máxima, no haría falta que la libertad fuese concedida por ningún sistema político: los pueblos y las naciones ya vivirían en completa libertad. Cumpliendo con la máxima se establecería un equilibrio natural en el reparto equitativo de la riqueza. Esta máxima enlaza con otra bíblica: “Ama a tu prójimo, como a ti mismo”. Pero es evidente que los sectores poderosos de la sociedad no sienten interés alguno por las mismas. Es más, diría que para estos sectores sociales estas máximas les resultan odiosas. Y es que no se puede adorar a dos señores: o se adora a Dios (la Verdad), o se adora al dinero (la falsedad).

Decía arriba que para tener una verdadera libertad es preciso conocer antes la verdad de las cosas. Pero, ¿cómo reconocer una verdad en una época donde vivimos inundados por una vorágine de noticias diarias dispares? ¿Lograremos reconocerla siguiendo algún proceso o método científico académico establecido? No. Encontrar la verdad depende de la actitud que decida adoptar cada persona adulta. Jesucristo dejó dicho: “Si queréis entrar en el reino de los cielos, debéis de ser como niños”. Y también dijo: “Por la boca de los niños, hablará la verdad”. ¿Qué significa eso de que “debemos ser como niños”? ¿Significa acaso que los adultos deben volverse tan inocentes como los niños pequeños que creen en cuentos y fantasías? Nada de eso. Cuando Jesucristo expresa esas palabras, conoce muy bien que es lo que dificulta la racionalidad de los hombres: los falsos conocimientos que se adquieren a lo largo de la vida y que representan un lastre que perturba el camino hacia la verdad.

Piense en esta pregunta: ¿Qué diferencia fundamental existe entre un niño de pocos años y un adulto, además de la masa corporal ya desarrollada? La respuesta es evidente: el conocimiento académico, cultural y social adquirido y la experiencia de la vida. Efectivamente. Un niño de pocos años todavía se encuentra libre de participar en las contaminaciones culturales y sociales que impone el sistema. Sin embargo, los adultos, a lo largo de sus vidas, han participado y cumplido con las normas sociales acumulando conocimientos diversos de origen académico, familiar, cultural y social. Durante el paso de los años han vivido multitud de experiencias, unas positivas y otras negativas, que han ido horadando e incidiendo negativamente sobre el discernimiento natural aséptico, propia y exclusiva de los niños, llevándole a tomar actitudes de desconfianza, de defensa, de seguridad, de prevención y de sospechas cargadas de prejuicios. Y muchos de esos datos e informaciones falsas que se han ido agregando paulatinamente en el espíritu de cada adulto, y de los que gustan hacer gala, lejos de suponer algo notable o positivo para una recta racionalidad, suponen un pesado lastre que arrastra cada adulto y que, sin saberlo, van incrementando la opacidad de la venda que tienen ante sus ojos. Experiencias negativas, prejuicios e informaciones falsas de los que los adultos deberían “reiniciarse” siguiendo el pensamiento de Descartes: "Solo sé que no sé nada". Y cuando los adultos cuestionen o se sacudan todo conocimiento falso adquirido o aprendido, entonces se volverán como niños no contaminados y estarán en disposición de distinguir racionalmente lo verdadero de lo falso. Eso es, y no otra cosa, lo que significan las palabras de Jesucristo.

martes, 6 de diciembre de 2011

Profecias de santos y videntes católicos

Aviso al lector de esta entrada:

Las profecías y comentarios que se exponen en esta entrada, no forman parte del Canon de la Iglesia Católica sobre verdades de fe. Son textos de una extensa documentación aportada por distintos santos y visionarios católicos a lo largo de la Historia. Por tanto, quiero dejar claro que las únicas profecías o revelaciones que se deben tomar en consideración, son las contenidas en la Sagrada Biblia.

Sobre las democracias
(Coinciden con la interpretación bíblica que vengo expresando
 sobre la gran ramera y las dos bestias apocalípticas)

Venerable Bartolomé Holzhauzer (1613-1658)

El Venerable Bartolomé Holzhauser, después de predecir la Revolución Francesa, Napoleón y su caída, dice:

"De todos lados conspirarán los pueblos en favor de la república. En medio de esto, la paz no se habrá aún restablecido definitivamente. Y así se verán todavía terribles calamidades por todas partes: la Iglesia y sus ministros serán hechos tributarios; los príncipes serán derribados; los monarcas, muertos y sus vasallos entregados a la anarquía. El Omnipotente, entonces, intervendrá con un golpe admirable que nadie en el mundo puede imaginarse. Y aquel poderoso monarca que debe venir de la parte de Dios reducirá a nada la república, subyugará a todos sus enemigos, destruirá el imperio de los franceses (la segunda bestia), y reinará de Oriente a Occidente. Lleno de celo por la verdadera Iglesia de Cristo, unirá sus esfuerzos a los del futuro Pontífice por la conversión de los infieles y herejes. Bajo semejante Pontífice será menester que el reino de Francia y las otras Monarquías se pongan de acuerdo después de las sangrientas guerras que las habrán desolado, y que, bajo la dirección de aquel gran Papa, emprendan la conversión de los infieles. Y así todas las naciones vendrán a adorar al Señor su Dios" (S. M. Mirakles, págs. 45-46).


(...) muertos los monarcas y conspirando todos los hombres por erigir repúblicas

"Porque si bien en la quinta edad no vemos por todas partes sino las más deplorables calamidades; devastado todo por la guerra; oprimidos los católicos por los herejes y malos cristianos; la Iglesia y sus ministros hechos tributarios; trastornados los reinos, muertos los monarcas, atormentados los vasallos y conspirando todos los hombres por erigir repúblicas; se hace un cambio admirable, por la mano de Dios Todopoderoso, tal que nadie pueda humanamente imaginárselo. Pues este monarca poderoso que vendrá como enviado de Dios, destruirá las repúblicas hasta los cimientos, someterá todo a su poder y empleará su celo en favor de la verdadera Iglesia de Cristo. Todas las herejías serán relegadas al infierno. El imperio de los turcos (comunismo) será destruido y aquel monarca reinará de Oriente a Occidente..." (S. M. Mirakles, pág. 48; M. Servant, pág. 277).

San Juan Bosco (1815-1888)

Sobre el comunismo:

El sueño del caballo rojo el santo lo tuvo el 6 de julio de 1862. Vio aparecer un caballo rojo enorme, del tamaño de una montaña. Infundía terror, dicha bestia de orejas tiesas, cara horrorosa, "tenía mucha gente encima, que le salían alas... que invadía la tierra... y exclamé: ¡Pero esto es un demonio!"

Don Bosco después de este sueño pensó mucho sobre el significado del mismo y mandó estudiar en el Apocalipsis si el equus rufus era mencionado. El santo llegó a la conclusión de que ese caballo rojo significaba la "democracia sectaria que rabiando contra la Iglesia y contra el orden, avanzaba conjurando contra el orden social y subvertiéndolo todo, sin detenerse a su paso, que se impone a los gobiernos, a las escuelas, a los tribunales, a los municipios, a todo, y que corre desolada llegando a sus consecuencias extremas, pero desgraciadamente lógicas; obra devastadora comenzada por autoridades más o menos conscientemente cómplices suyos, en detrimento de la sociedad religiosa, de toda institución buena, del derecho común, de la propiedad..." (Biografia y Escritos de San Juan Bosco, págs. 600-601).

Venerable Bartolomé Holzhauser (1613-1658)

"Dios dejará libre curso a su cólera ya anunciada, incluso en otras partes. No quedarán más que pocos hombres (profecía bíblica), los reinos serán destruidos, los principados serán aniquilados, las repúblicas disueltas, las gentes distinguidas rebajadas y casi reducidas a la mendicidad. El 'tigre' (la primera bestia apocalíptica) afligirá a la Iglesia y sobre la tierra reinarán la más grandes de las miserias, una miseria que lanzará por todos lados la confusión" (M. Servant, págs. 252-253; ver también Bartholomeus Holzhauser, Geschicht, Augsburg, 1831).

María Martel (Siglos XIX y XX)

El 1 de mayo de 1903: "La Santa Virgen anuncia: 'El tiempo vendrá, hijos míos, rezad, rezad mucho... Es necesario rezar por el futuro Rey... y por el Soberano Pontífice... La República va a caer; es el reino de Satanás... Otro mundo y otro Reino van a venir..."

El 2 de mayo de 1903: "En estos días, hijos míos, vosotros vivís bajo el reino de Satanás, y este reino es un reino de crímenes y de desgracias. Francia renacerá por el Sagrado Corazón de mi Divino Hijo" (M. Servant, págs. 822-823).

Revelaciones contra la Iglesia Católica

Santa Brígida de Suecia (1303-1373)

En reiteradas ocasiones Nuestro Señor amenaza con irse a los paganos:

"Y, pues, los cristianos me persiguen con sus malas obras y me echan de sus corazones, me iré a los paganos, que aunque ahora Mi Nombre les es insípido y amargo, llegará a serles más dulce que la miel". Añade que si los católicos perseveran en su maldad, "vendré a ellos como gigante terrible, fuerte y áspero, porque vendré tan terrible para los cristianos, que ni el dedo pequeño se atreverán a mover contra Mi; tan fuerte, que serán ante Mi como un mosquito; y tan áspero que sentirán un dolor que no tendrá fin" ( Celestiales revelaciones..., págs. 100-101).

Los cristianos serán espiritualmente siervos de los gentiles:

"Has de saber que todavía tendrán los gentiles tan gran devoción que los cristianos serán espiritualmente siervos de ellos y se cumplirá lo que dice la Escritura, que el pueblo que no entenderá me glorificará y se poblarán los desiertos, y cantarán todos: "Gloria al Padre al Hijo y al Espiritu Santo'" ( Celestiales revelaciones..., pág. 412).

Admonestación a los que deberían defender a la Iglesia:

"Me disteis la palabra de defender a mi Iglesia y de favorecer a los pobres, y tributais obsequios a mis enemigos; arrojais también mi bandera, y enarbolais la de mi adversario. "Seguidme, pues, sino, seréis derretidos como la cera por medio el fuego. ¿Por qué rasgáis vuestra promesa? ¿Por qué menospreciáis vuestro juramento?" ( Celestiales revelaciones..., págs. 110-112).

Nuestro Señor le explica a Santa Brígida una visión relativa a la Iglesia:

"Aquel noble ejército real que viste, es la Santa Iglesia que edifiqué con mi Sangre y con la de mis Santos. Y con mucha caridad junté y puse en ella a mis escogidos y amigos. El fundamento de esta Iglesia es creer que soy Justo Juez y misericordioso, pero este fundamento lo han derribado y aportillado el muro, porque todos dicen que soy misericordioso, y casi ninguno cree que soy Juez que juzgo justamente. Me tienen por mal Juez, como lo sería el que de misericordia soltase y diese por libres a los culpados, para que afligiesen más a los inocentes. Pero se engañan, porque aunque misericordioso soy Justo Juez, de tal manera que ni aún el más mínimo pecado dejaré sin castigo, ni el más pequeño bien sin remuneración. Por esta mina y portillo que hicieron en el muro, han entrado en la Iglesia todos aquellos que sin temor alguno me ofenden; y con esto afirman que no soy Justo Juez; y de tal manera maltratan a mis amigos, que les sujetan con cepos como si fueran malhechores. Para mis amigos no hay día bueno, ni consuelo alguno, todo es afligirlos como si fueran unos malvados. Si hablan la verdad que de Mí han aprendido, se la reprueban y les dicen que son engañadores y mentirosos; desean hablar y oír lo que es justo y recto, pero, ni hay quien se lo oiga ni quien se lo diga. Y lo peor es que siendo Yo el Señor absoluto y Criador de todas las cosas, Soy blasfemado, pues dicen los malos: "No sabemos si hay Dios, y aunque lo haya, nada nos importa". Echan por los suelos mi bandera, y la pisan diciendo: "¿Por qué padeció Jesucristo muerte? ¿Qué nos aprovecha a nosotros? Haga lo que nosotros queremos, que eso basta, y no queremos su reino: téngaselo y gócelo El'". Deseo hallar entrada en el alma de estos tales, y ellos dicen: "Antes moriremos que dejar de hacer nuestra voluntad'.

Profecías cumplidas

Bernardo Rembort (1689-1783)

"Se puede escapar a muchas pruebas rezando al padre de la Misericordia y a Jesucristo, a quien es Honor y toda Gloria. Las gentes se ríen de mi diciendo que soy un pobre 'spielmann' (bobo, farsante) . Pero vendrá el tiempo en que mis palabras se cumplirán. Los hombres serán ingeniosos para hacer cosas maravillosas y llegarán a olvidar a Dios; se burlarán de Él porque se creerán todopoderosos a causa de sus carruajes que recorrerán el mundo sin ser arrastrados por caballos, de suerte que se calcularán las distancias a vuelo de pájaro.

"Su orgullo los llevará a reírse de los signos del cielo y no los tomarán en consideración. Un hombre surgirá y despertará al mundo dormido, golpeando con voz fuerte a los orgullosos y destruyendo los sabios. Y porque el orgullo y la voluptuosidad y las modas lujosas son tan grandes, Dios castigará al mundo. Lloverá veneno sobre las cosechas, lo que traerá gran hambre en los países, al punto que miles y miles de personas atravesarán el océano en busca de patrias más dulces (Emigración)

"Los hombres imitarán a los pájaros; querrán volar como ellos, pero Dios confundirá su suficiencia como a Babilonia. Yo veo también la muerte de los profanadores sacrílegos y la ruina de los reyes. Tendrán un castigo tan severo por haberse atrevido en su insolencia a atacar a Dios y haber creído en su pobre inteligencia que podrían romper los designios de Dios Todopoderoso. Porque llevando el nombre de Dios sobre los labios, escondían al diablo en su corazón" (S. M. Mirakles, págs. 87-89).

San Vicente Ferrer (1350-1419)

"Vendrá un tiempo que ninguno lo habrá visto: llorará la Iglesia: las viudas se levantarán hiriendo sus pechos y no encontrarán consuelo; ahora esta lejos, pero llegará sin falta y muy cerca de aquel tiempo en que dos empezarán a hacerse reyes; sus días no se alargarán mucho. "Llorad viejos y ancianos: suplicad, llorad si alguno sois testigos de estruendo tan grande, de modo que ni fue, ni será, ni se espera ver otro mayor sino el que se experimentará en el juicio. "Pero la tristeza se convertirá en gozo; el Rey de los reyes, el Señor de los señores todo purificará y renovará; la Francia, con su orgullo, será del todo abatida; su Príncipe, ay ay; que si las bandas lo vieran se aterrarían. "Oh Migueletes. Oh catalanes. La Casa Santa, las vuestras y las de toda España prevendréis y dispondréis la justicia: los días no distarán; están ya a las puertas: veréis una señal y no la conoceréis: pero advertid que en aquel tiempo las mujeres vestirán como hombres y se portarán según su gusto y licenciosamente; los hombres vestirán vilmente como mujeres..." (J. Lascoé, págs. 76-77; B. Sánchez, págs. 45-46).

Sobre los dos testigos citados en el Apocalipsis

Santa Brígida de Suecia (1303-1373)

Nuestro Señor promete a Santa Brígida "un labrador" que destruirá a sus enemigos: "

...pues aquellos mismos que por su primacía o dignidad eran los que solían y debían aplacar a Dios, han caído mucho de su santidad y buen ejemplo y no consideran que Dios Señor de todas las cosas, se hizo pobre para enseñar a menospreciar todo lo del mundo y amar lo del cielo. Mas el hombre, de suyo pobre, se ha hecho rico con falsas riquezas, y todos quieren seguir este camino, siendo muy pocos los que no lo intentan. (Celestiales revelaciones, pág. 89).

Menester es que mis amigos a quienes Yo enviaré, trabajen varonilmente y con presteza "Así, pues, el Omnipotente enviará e incitará un labrador a para que venga con el arado (No envía a un "doctor" en teología, envía a un labrador que representa la sencillez y la humildad de la fe verdadera basada en la palabra y en el temor de Dios), el cual no buscará tierras, ni hermosuras corporales, ni temerá la fortaleza de los valientes, ni las amenazas de los príncipes, ni hará acepción de personas, sino que  despedazará las carnes de los malvados y dará en el suelo con sus cuerpos, entregándolos a los gusanos y las almas las pondrá en poder de aquel a quien sirvieron (Satanás)" ( Celestiales revelaciones, págs. 210-211).

Sor Mariana de Jesús Torres (1563-1635)

Aquellos que deberían defender en justicia los derechos de la Iglesia, darán la mano a sus enemigos

”Aciagos tiempos sobrevendrán, en los cuales, cegando en la propia claridad aquellos que deberían defender en justicia los derechos de la Iglesia, sin temor servil ni respeto humano, darán la mano a los enemigos de la Iglesia para hacer lo que éstos quisieren (La Iglesia Católica está traicionando a la labor evangelizadora y ejemplarizante que le fue encomendada. Ponen más fe en los hombres de ciencia, que en la palabra del Hijo de Dios. Admiten como consejeros en su Academía Pontificia de la Ciencia a científicos ateos y paganos).


"Pero ¡ay! del yerro del sabio, del que gobierna la Iglesia, del Pastor del redil que mi Hijo Santísimo le confió a su cuidado. Pero cuando aparezcan triunfantes y cuando la autoridad abuse de ella cometiendo injusticias y oprimiendo a los débiles, cercana está su ruina, caerá desplomada por el suelo y alegre y triunfante cual tierna niña resurgirá la Iglesia y se dormirá blandamente mecida en manos de hábil corazón maternal del elegido hijo mío muy querido de aquellos tiempos al que si dócil presta oído a las inspiraciones de la gracia, siendo una de ellas la lectura de las grandes misericordias que mi Hijo Santísimo y yo hemos tenido contigo, lo llenaremos de gracias y dones muy particulares, lo haremos grande en la tierra y mucho más en el cielo donde le tenemos reservado un asiento muy precioso, porque sin temor a los hombres, combatió por la verdad y defendió impertérrito los derechos de su Iglesia, al que bien lo podrán llamar mártir..." (Vida admirable de la Rvda. Madre Mariana de Jesús Torres, Tomo II, Cap X, págs. 124-125).

 San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716)

 ”Lo esencial de esta devoción consiste en el interior, que ella debe formar, y, por este motivo, no será comprendida igualmente por todo el mundo. Algunos han de detenerse en lo que ella tiene de exterior, y no pasarán adelante, y éstos serán el mayor número; otros en número reducido entrarán en su interior, mas subirán apenas un peldaño. ¿Quién alcanzará el segundo? ¿Quién se elevará hasta el tercero? ¿Quién finalmente se identificará en esta devoción? Aquel solamente a quien el Espíritu Santo de Jesucristo revele este secreto. El mismo conducirá a ese estado el alma fiel, haciéndola progresar de virtud en virtud, de gracia en gracia y de luz en luz, para que llegue a transformarse en Jesucristo, y alcance la plenitud de su edad sobre la tierra y de su gloria en el Cielo" (Tratado de la Verdadera Devoción, n° 119).

Fray Calixto (+1759)

”Un hombre, instrumento de Dios, ha vuelto a encender la lumbre. Felices los que han sobrevivido. Gloria a Dios" (S. M. Mirakles, pág. 115).

Bernardo Rembort (1689-1783)

”Su orgullo los llevará a reírse de los signos del cielo y no los tomarán en consideración. Un hombre surgirá y despertará el mundo dormido, golpeando con voz fuerte a los orgullosos y destruyendo a los sabios. Y porque el orgullo y la voluptuosidad y las modas lujosas son tan grandes, Dios castigará el mundo..." (S. M. Mirakles, pág. 88).

Sor María Lataste (1822-1847)

”Vendrá, pues, aflicción sobre la tierra, reinará opresión en la ciudad que yo amo y en la que dejé mi corazón. Se hallará sumida en la tristeza y desolación, se verá rodeada de enemigos como un pájaro cogido en las redes y por espacio de tres años se creerá que va a sucumbir. Pero Mi Madre bajará a ella y tomará de la mano al anciano sentado en su trono y le dirá: “Llegó la hora, levántate. Mira a tus enemigos: los ahuyento uno tras otro y desaparecen para siempre. Me glorificaste en el cielo y en la tierra. Mira a los hombres. Veneran tu nombre, tu valor, tu poder. Vivirás y yo viviré contigo. Anciano enjuga tus lágrimas; yo te bendigo'" (J. Lascoé, págs. 147-148).

Sor María de los Dolores y Patrocinio (1811-1891)

"Hablando conmigo misma en cierta ocasión, me dijo la Sierva de Dios: “Se obrará tan gran maravilla, que llenará de asombro el mundo entero... Los hombres están muy descuidados... y el hombre de Dios se acerca; ya no tardará: a quien les coja descuidados no les irá bien... Estoy pensando y me hace bendecir a Dios que para todo lo más grande se vale su Divina Majestad de un puñado de polvo. ¿Quien ha de pensar como ha de ser el prodigio? Nadie lo puede imaginar; y así será grande el asombro del mundo. Nadie ni nada será capaz de adelantar el momento ni la hora...¨(Sor María Isabel de Jesús, págs. 513-514).

Madame Royer (1841-1924)

El 24 de mayo de 1914: "Cuando todo recurso humano habrá desaparecido, y que todo parecerá perdido, el Sagrado Corazón intervendrá. Entonces surgirá el elegido de Dios y la Francia no podrá negar que ella deberá solamente su salvación al Sagrado Corazón" (A. Marty, pág. 84).

En 1915: "Los malos se destruirán ellos mismos... Francia será como desamparada... Entonces llegará aquel que debe todo restaurar. Será necesario aceptar aquel que la Providencia enviará..."

José de Walbach (1853-?)

Sobre el hombre providencial dice: "En medio de la tempestad surgirá un hombre de bien, que vive en el temor de Dios. Todos los corazones se volverán hacia él y lo amarán. Milagros brillantes señalarán su venida y los más incrédulos serán obligados a reconocer la intervención divina" (J. Gonthier, 117).

PADRE PALAU - Ermitaño N. 113, Año 1869 

De un momento a otro aparecerá un Moisés, un hombre a quien obedecerá los infiernos, los cielos, los elementos, la naturaleza entera. Los prodigios, con que acreditará la divinidad de su misión serán tan estupendos, que los que opero Moisés ante el Rey de Egipto no son sino una sombra y figura.

Seguirán a este restaurador los elegidos, solo los elegidos, aquellos que tienen escritos sus nombres en el libro de la vida, y los demás católicos apostataran dividiéndose unos de otros. Lo que está escrito del Hijo del hombre, se cumplirá en la persona de este restaurador "ut comtemnatur et multa palcatur" será desconocido, perseguido, despreciado de los católicos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida (...)


Satanás será encerrado al abismo por el nuevo Moisés y por sus apóstoles, y será con él sepultada al infierno la maldad de la tierra(...)

¿Cuando vendrá ese restaurador? No se conoce otro restaurador que Elías Tesbites. ”Elías venturus est et eum venerit, restituet omnia”, si viene la restauración verdadera que consiste en la conversión a Dios de todas las naciones y de sus reyes, el restaurador no puede ser un rey, sino un apóstol; la guerra no convierte, sino que arruina, y este apóstol será Elías, el Elías prometido, sea cual fuere el nombre que al aparecer se le dé. Llámese Juan, Moisés, Pedro, el nombre importa poco: la misión de Elías restaurará la sociedad humana, porque así Dios lo tiene en su Providencia ordenado".

Sobre los nuevos apóstoles

San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716)

 "...el Altísimo y su Santa Madre deben suscitar grandes santos de una santidad tal que sobrepujarán la mayor parte de los santos como los cedros del Líbano se aventajan de los pequeños árboles de su alrededor, según revelación hecha a una alma santa.

"Estas grandes almas, llenas de gracia y de celo, serán escogidas en contraposición a los enemigos de Dios que agitan por todos lados, y ellas serán especialmente devotas de la Santísima Virgen, esclarecidas por su luz, alimentadas de su leche, conducidas por su espíritu, sustentadas por su brazo y guardadas bajo su protección, de tal modo que combatirán con una de sus manos y edificarán con la otra (cfr. 2 Esd. 4, 17) . Con la derecha combatirán, derribarán, aplastarán a los herejes con sus herejías, los cismáticos con sus cismas, los idólatras con sus idolatrías, y los impíos con sus impiedades; y con la izquierda edificarán el templo del verdadero Salomón y la ciudad mística de Dios, esto es, la Santísima Virgen que los Santos Padres llaman el 'templo de Salomón' y la 'ciudad de Dios'. Por sus palabras y por su ejemplo, arrastrarán todo el mundo a la verdadera devoción y esto les ha de atraer enemigos sin cuenta, mas también victorias innumerables y gloria para el único Dios..." ( Tratado de la Verdadera Devoción, n°s 47-48).

"Mas el poder de María sobre todos los demonios ha de quedar más patente con más intensidad, en los últimos tiempos, cuando Satanás comience a armar insidias a su talón, esto es, a sus humildes siervos, a sus pobres hijos, los cuales Ella suscitará para combatir el príncipe de las tinieblas. Ellos serán pequeños como el talón y pobres a los ojos del mundo, y rebajados delante de todos como el talón, pisados y perseguidos como el talón en comparación con los otros miembros del cuerpo. Mas, en cambio, ellos serán ricos en gracias de Dios, gracias que María les distribuirá abundantemente. Serán grandes y notables en santidad delante de Dios, superiores a toda criatura, por su celo activo, y tan fuertemente amparados por el poder divino, que, con la humildad de su talón y en unión con María, aplastarán la cabeza del demonio y promoverán el triunfo de Jesucristo" ( Tratado de la Verdadera Devoción, n° 54).

"Serán hijos de Leví, bien purificados en el fuego de las grandes tribulaciones, y bien unidos a Dios, que llevarán el oro del amor en el corazón, el incienso de la oración en el espíritu y la mirra de la mortificación en el cuerpo y que serán en todas partes para los pobres y pequeños el buen olor de Jesucristo, y para los grandes, los ricos y los orgullosos del mundo, un olor repugnante de muerte.

"Serán nubes tronantes volando por el aire al menor de los soplos del Espíritu Santo, que, sin apegarse a cosa alguna ni admirarse de nada, ni preocuparse, derramarán la lluvia de la palabra de Dios y de la vida eterna. Retumbarán contra el pecado, lanzarán gritos contra el mundo, fustigarán al demonio y a sus secuaces, y, para la vida o para la muerte, con la espada de dos filos de la palabra de Dios (cfr. Ef. 6, 17) , todos aquellos a quienes fueren enviados de parte del Altísimo.

"Serán verdaderos apóstoles de los últimos tiempos, y el Señor de las virtudes les dará la palabra y la fuerza para hacer maravillas y alcanzar victorias gloriosas sobre sus enemigos; dormirán sin oro ni plata, y lo que es mejor, sin preocupaciones, en el medio de los otros Padres y eclesiásticos, 'inter medios cleros' (Sl. 67, 14) y, sin embargo poseerán las alas plateadas de la paloma, para volar, con la pura intención de la gloria de Dios y de la salvación de las almas, adonde los llamare el Espíritu Santo, dejando tras de sí, en los lugares en que predicaren, el oro de la caridad que es el cumplimiento de la Ley (Rom. 3, 10).

"Sabemos en fin, que serán verdaderos discípulos de Jesucristo, andando en las pisadas de su pobreza y humildad, del desprecio del mundo y caridad, enseñando el camino estrecho de Dios en la pura verdad, conforme el Santo Evangelio, y no por las máximas del mundo, sin preocuparse ni hacer acepción de persona alguna, sin evitar, escuchar o temer ningún mortal, por poderoso que sea. Tendrán en la boca la espada de dos filos de la palabra de Dios; en sus hombros ostentarán el estandarte ensangrentado de la cruz, en la derecha, el crucifijo, en la izquierda el Rosario, en el corazón los nombres sagrados de Jesús y María, y, en toda su conducta, la modestia y la mortificación de Jesucristo.

"Son los grandes hombres que han de venir, suscitados por María, en obediencia a las órdenes del Altísimo, para que su imperio se extienda sobre el imperio de los impíos, de los idólatras y de los mahometanos" (Tratado de la Verdadera Devoción, n°s 56-59).

viernes, 2 de diciembre de 2011

Astronomía para mentes abiertas

“A los hombres les ocurre lo mismo que a las lechuzas: mientras más se las ilumina, menos ven”

“La piedra que todos rechazaron, ha venido a ser la piedra angular”

Sobre las distancias estelares y la deflexión de la luz estelar

Sobre las distancias estelares

Aunque en fechas ya lejanas publiqué en otras entradas de este blog algún comentario referente a las distancias estelares y la deflexión de la luz estelar, creo importante retomar e incidir sobre este asunto para dejar constancia escrita sobre un tema de capital importancia en la Astronomía moderna.

En las noticias científicas sobre cosmología, leemos con frecuencia que una estrella, galaxia o nebulosa se encuentra situada a unos 100, 1.000, 10.000 ó más años luz de distancia. Considerando que un año luz equivale a unos (c•365d•86.400s) 9,46•10^12 kms, las distancias astronómicas se dilatan de forma logarítmica. Ahora bien, ¿cómo se miden, o qué método utilizan los astrónomos para calcular estas distancias? En los albores de la astronomía moderna, se utilizaba el método de la paralaje. Este método se fundamenta en la trigonometría. Esto es, la triangulación de un astro medida en segundos de arco (“). Una derivada de este método es definir las distancias en pársec: (3,08•10^13 kms) que corresponde a la distancia a la cual se encontraría un astro que tuviera un paralaje de 1 segundo de arco. Luego, si nos dicen que la estrella Alfa de Centauro presenta una paralaje de unos 0,75”, su distancia a la Tierra será de unos (30,8•10^12 kms/0,75”) 4,2•10^13 kms.= 4,3 años luz. Veamos el siguiente diagrama:


El diagrama de la parte izquierda representa el método de las paralajes estelares. Paralajes que se toman con tecnología instalada en la Tierra y no, como puedan pensar o creer algunos, desde el espacio. Para medir el ángulo paraláctico desde la superficie terrestre se realizan dos mediciones angulares de la misma estrella, respecto a otras estrellas de fondo o más alejadas, con un intervalo entre mediciones de unos seis meses. Por ejemplo, si una medición se realiza el 1 de enero, la segunda se realizaría unos seis meses después, el 1 de junio. Y como los astrónomos creen que la Tierra se mueve en órbita alrededor del Sol, establecen que la distancia fundamental en la ecuación trigonométrica es el radio Tierra-Sol (UA). De ahí que las distancias cosmológicas a las estrellas más cercanas se hayan establecido en base a una creencia científica errónea.

Sin embargo, las distancias reales son otras muy diferentes. Es el Sol, y no la Tierra, el que se traslada en órbita. Y si es el Sol, y no la Tierra, el que se desplaza por el espacio, la distancia o radio fundamental en las ecuaciones trigonométricas debe ser, necesariamente, el propio radio de la Tierra, que es de donde se toman las medidas paralácticas. Se concluye así que la distancia a la estrella Alfa Centauro establecida en unos 4,09•10^13 kms, en realidad se encuentra en unos 1,75•10^9 kms. La razón de esta nueva distancia es obvia: la UA heliocéntrica equivale a unas 23.454 veces el radio de la Tierra, lo que explica la enorme distancia astronómica de Alfa (o Próxima) Centauro. De cuya nueva distancia de Alfa Centauro se concluye que NO es un astro solar (de ser un astro solar estaríamos iluminados por otro Sol situado a tan solo unas 20 UA), sino que su naturaleza, en coherencia con la lógica y el sentido común, tiene que ser planetaria. Y si Alfa Centauro, que es un astro de naturaleza planetaria, está siendo considerado por la cosmología moderna como un astro solar, es razonable deducir que el resto de las estrellas, galaxias y nebulosas son, también, astros o cuerpos de naturaleza planetaria o gaseosa. No se pueden desligar las consideraciones y definiciones científicas realizadas sobre una estrella cercana, de las mismas consideraciones establecidas sobre las estrellas lejanas. Si la naturaleza de los cuerpos estelares más cercanos están equivocados, también lo estarán las naturalezas de las más lejanas. Es puro razonamiento lógico y de sentido común.

Pero el método de las paralajes tiene sus limitaciones. La propia tecnología espacial no puede tomar medidas angulares ínfimas. Es por eso que este método solo sirve para tomar las paralajes de las estrellas más cercanas a la Tierra cuyas medidas angulares en sus desplazamientos, respecto a otras más alejadas, no sean inferiores a 0,01”. ¿Cómo se miden, entonces, las distancias de estrellas lejanas? Existe un segundo método más subjetivo. Consiste en cuantificar la distancia a una estrella lejana por su brillo o magnitud aparente tomando como referencia la magnitud aparente y el desplazamiento en el cielo de objetos estelares, como son las cefeidas: estrellas variables pulsantes. Por ejemplo, si un astro situado en 100 años luz de distancia emite una magnitud de luz aparente, situado a doble distancia el diámetro de su disco y su magnitud aparente quedarían reducidos a la mitad. Veamos el siguiente gráfico:


El gráfico representa el disco de una misma estrella (E1) en distintas distancias señaladas en pársec. A doble distancia (2 pc), el diámetro aparente del disco de la estrella se reduce a la mitad. Pero observen un “pequeño” detalle que está pasando inadvertido por los astrónomos: cuando miramos al cielo a la hora del mediodía, el disco solar está “fundido” con la propia luz que emite iluminando todo el cielo observable. Si nos dicen que el disco solar presenta unos 1920” y el cielo diurno observable abarca un arco de unos 180º ó 648.000”, entonces el disco solar ocupa en nuestra visión diurna un espacio angular aproximado de (648.000”/1920”) 337 veces el espacio celeste que podemos observar. Siguiendo con la misma lógica, los discos estelares, si fuesen soles, tendrían que estar envueltos en una esfera luminosa de unas 337 veces superior al diámetro del disco. Dicho de otra forma, la luz que emitiría el disco de una estrella similar al Sol, tendría que ser observada de forma similar al que muestra la siguiente ilustración:


En base a este razonamiento empírico, ¿por qué los astrónomos hablan de magnitudes conforme a los discos estelares sin que se aprecie el halo de luz esférico que debería rodearlos?

Decía arriba que al reducirse a la mitad el diámetro del disco estelar el brillo que se observa en la estrella decrece en la misma proporción. Pero, ¿esto es, realmente, así? Tomemos como ejemplo a nuestro Sol. Si el Sol estuviera a doble distancia que la actual, apreciaríamos su disco solar reducido en un 50%, pero la luz que nos llegaría no sería la mitad, seguiríamos recibiendo la misma cantidad de luz. Las ondas de la luz no menguan su velocidad con la distancia, como sí lo hacen las ondas caloríficas (Ver ilustración siguiente). Es más, las ondas de luz frenan su velocidad al cruzar un objeto rígido transparente, pero una vez han atravesado el objeto vuelven a retomar la velocidad natural. Vemos, por tanto, que las partículas de la luz solar se mueven por el espacio vacío con una velocidad natural independientemente de los objetos, no opacos, que se encuentra en su trayectoria.

Este segundo método subjetivo se fundamenta en tres aspectos conjuntados: 1) la distancia del astro que se toma como referencia, 2) el brillo que desprenden comparado con el astro de referencia, y 3) el desplazamiento angular de los astros de referencia.

Respecto a la distancia del astro que se toma como referencia, ha quedado claro que dicha distancia se ha dilatado de forma equivocada. Respecto a comparar el brillo con el que desprende o emite el astro de referencia, tampoco resulta fiable. ¿Por qué? Veamos otro gráfico:

El gráfico de la parte izquierda representa las distancias de E1, E2 y E3 según este método subjetivo. Así vemos como E1, con la mayor luminosidad, se encuentra más cercano a la Tierra que E2, y este más cercano que E3. En la resolución de distancias bajo este método se considera que todos los cuerpos estelares son astros con luz propia y que, por tanto, todos los cuerpos mantienen formas esféricas. Craso error. Los cuerpos en el Universo adquieren formas muy diversas. Su variedad no es ningún secreto. Las observamos entre los mismos planetas: Venus, Marte y Mercurio presentan una estética común basada en superficies arenosas y diferente a las que presentan Júpiter, Urano y Neptuno cuyos núcleos rocosos se encuentran circundados por una capa gaseosa esférica. Y el mismo Plutón no es otra cosa que una roca con forma irregular. La razón de que los astrónomos consideren que todos los cuerpos lejanos mantienen la misma forma esférica, se debe a la creencia de que son astros con luz propia, igual que “nuestro” Sol. Pero, como puede demostrarse, esa creencia científica es rotundamente falsa.

La realidad sobre los astros estelares se representa en el gráfico situado a la derecha. Vemos como el cuerpo E2 se encuentra más cercano a la Tierra a pesar de emitir menos luz que E1. E1 emite más cantidad de luz porque su naturaleza es gaseosa. Esto significa que debido a su volumen gaseoso, mayor que E2, puede reflejar más cantidad de luz estando situado en una distancia superior. Lo mismo podría decirse del cuerpo E3. Es cierto que se encuentra más lejos que E1, pero no es esa la única razón de que emita menos luz. Su forma rocosa, dificultando el reflejo de la luz, también cuenta. Y respecto al cuerpo E4, son rocas con formas irregulares que orbitan y giran sobre su eje –como todas las estrellas- con velocidades proporcionales a la distancia. Precisamente el giro rápido de estos cuerpos con formas irregulares producen reflejos o destellos discontinuos (al modo que lo hacen los faros de luz costeros). Estos destellos discontinuos, causados por el giro rápido del cuerpo irregular, los astrónomos lo denominan púlsar. Púlsares que dieron origen a que dichos cuerpos fuesen calificados como “estrellas de neutrones”. En realidad todas las teorías cosmológicas que hacen referencia a la luz y a las partículas de los cuerpos estelares tienen su origen en la luz y partículas que emite al espacio el único Sol del Universo.

El gráfico superior representa lo que sucede realmente en las estrellas pulsantes. Las estrellas pulsantes no se deben a ninguna explosión o implosión de un astro solar (supernovas) que al reducirse su tamaño gira a gran velocidad. Los púlsares se deben al reflejo de la luz solar en los cuerpos más alejados del Universo. Pequeños cuerpos rocosos o helados que tienen formas amorfas o irregulares y cuyas masas son las más pequeñas del Universo. Sucede como en las bolas o esferas “sicodélicas” poliédricas que cuelgan de los techos en algunas salas de fiestas. A medida que giran, iluminadas por uno o varios focos de luz, cada pequeño cuadrado de cristal plano que cubre la esfera emite un destello. En las estrellas pulsantes ocurre algo similar: al girar sobre su eje el cuerpo con forma irregular, hay un instante en que la luz emitida por el Sol choca con la superficie plana del cuerpo reflejando la luz emitida y en otro momento del giro, cuando la luz emitida por el Sol choca con la superficie cóncava o ladeada del cuerpo, la luz que le llega del Sol se neutraliza o se disipa hacia otros puntos del espacio.

  • (*) Nota: Los astrónomos introducen la masa de un cuerpo estelar entre los factores que inciden sobre el brillo de la estrella. Nos dicen que a mayor masa estelar, mayor brillo. Pero esta interpretación que hacen los astrónomos es un error en el que incurren ellos mismos en los enunciados referidos a otros cuerpos espaciales. Cuando hablan sobre agujeros negros (carencia de luz) nos dicen que en sus centros se encuentra un cuerpo extremadamente masivo que atrae todo cuerpo o partícula (luz) que se encuentra en su cercanía. De ahí lo de agujero “opaco o negro”. Por tanto, no es correcto establecer que la luz de un astro estelar sea una consecuencia directa con su masa.

La deflexión de la luz estelar

La deflexión de la luz estelar al contemplarse en la cercanía angular del disco solar es un fenómeno derivado de los errores históricos de la Astronomía. Este fenómeno consiste, esencialmente, en que cuando se observan estrellas cercanas, angularmente, al Sol cuando este es eclipsado por la luna, se aprecia que se encuentran más separadas angularmente que cuando se observa a las mismas estrellas en el cielo nocturno. Veamos la siguiente ilustración:
Cuando se observan dos estrellas en ausencia del disco solar (A y B), se aprecia una distancia angular entre ambas estrellas que aumenta cuando las mismas estrellas se observan cercanas al disco del Sol durante su eclipse (A1 y B1). ¿Este fenómeno tiene que ver con la deflexión de la luz solar, o tiene otra explicación más racional? ¿En qué se basan los astrónomos para deducir que la distancia angular de dos estrellas ha aumentado cuando se observan en la cercanía del disco solar?

En la mecánica del nuevo sistema geocéntrico universal, el Sol no cumple su período de revolución anual en el año sideral (de estrella a estrella) como lo establecen los astrónomos, sino en el año trópico (de equinoccio a equinoccio). La diferencia temporal entre el año sideral (más dilatado en el tiempo) y el año trópico es de unos 1.224s. Esto significa que el espacio angular de la bóveda estelar, establecido conforme al Punto Vernal o a una estrella concreta, resulta ligeramente superior al que correspondería por el período del año trópico. ¿En que medida angular resulta superior anualmente? Para explicar lo que sucede es conveniente que el lector conozca algunos datos en valores angulares referidos a Mercurio, al Sol y al Punto Vernal o una estrella concreta.

La precesión anual del Sol es de unos 50,25”
La precesión anual de Mercurio en su perihelio es de 5,741”
La aberración anual (otra forma de definir una precesión) de la luz estelar es de unos 20,5”
La reflexión de la luz estelar en las cercanías del disco solar presenta un valor medio de unos 1,76”

Pues bien, el valor angular de la precesión anual del Sol, como el resto de los fenómenos listados, tiene su explicación en la nueva mecánica universal geocéntrica. He citado que la diferencia temporal entre el período del año sideral y el período del año trópico es de unos 1.224s. Y esta diferencia temporal es la causante del valor angular en la precesión anual del Sol. Veamos:

                                                                 1.224s
360º•60´•60" -------------------------- = 50,25” = Precesión anual del Sol
                                                      365,25d•86.400s/día

Llegamos al mismo resultado conjugando el tiempo correspondiente que da lugar a la Precesión anual y la medida angular/seg del desplazamiento orbital del Sol: 0,041068”/seg:

1.224s • 0,041068”/s = 50,25” = Precesión anual del Sol

Si el tiempo sideral anual se incrementa en unos 1.224s respecto al año trópico, el tiempo sideral diario se adelanta respecto al día solar medio en unos 236s. Tiempo este idéntico al que media entre el día solar medio (24h) y el día geocéntrico medio (24h 3m 56s). Este período resultante, no contabilizado por los astrónomos, conjugado con la medida angular/seg del desplazamiento orbital del Sol, nos descubre un valor angular de

 236s•0,041068”/s = 19,385”

Sin embargo hay que hacer constar que el valor angular de la precesión anual del Sol es la consecuencia directa de la doble órbita anual de las estrellas. Por tanto,

2 (19,385”+5,741”) = 50,25” = Precesión anual del Sol

Podemos llegar al mismo resultado conjugando otro de los datos

                                              2 (19,385”+1,76”)
--------------------------- = 50,25” = Precesión anual del Sol
                                                     (cos ε)^2

cos ε = declinación orbital del Sol respecto al ecuador terrestre = 23,44º

Respecto a la aberración anual de la luz estelar, es este un fenómeno descubierto por J. Bradley. Bradley descubrió que la luz de las estrellas muestran un adelanto, o aberración angular, respecto a las posiciones angulares previstas de unos 20,496”. ¿De dónde o por qué surge esta aberración angular? ¿Cómo se relaciona la aberración de la luz estelar con la precesión anual del Sol? Observen:

                                    50,25”-5,741”
(------------------) – 1,76” = 20,496”=Aberración anual de la luz estelar
                                              2

¿Y qué ocurre si tomamos el tiempo luz Tierra-Sol, establecido en unos 499s, y la medida angular/seg del desplazamiento orbital del Sol: 0,041068”/seg? Se descubre que el tiempo luz Tierra-Sol no es tal, sino que es una derivación de la aberración anual de las estrellas, ya que

499s•0.041068”/s = 20,496” = Aberración anual de la luz estelar

Y respecto al valor angular de la deflexión de la luz estelar al pasar cerca del disco solar, ya se ha adelantado la respuesta. No obstante, podemos invertir los términos de la ecuación anterior para verlo más claro:

                                 50,25”–5,741”
(-------------------) – 20,496” = 1,76” = Valor angular medio de la deflexión
                                           2

De estas pruebas, y otras demostraciones, se descubre que muchos conceptos acuñados por la astronomía moderna, referentes a distintos fenómenos relacionados con la luz y las estrellas, tienen una explicación puramente mecánica.